lunes, 29 de noviembre de 2010

Balance?

No sé porqué me viene a la mente ahora una canción y sobre todo su título: “El equilibrio es imposible” y sí, le doy toda la razón a esa frase. Por lo menos yo, no sé lo que es el equilibrio, la normalidad, vivir un rutina y acabar odiándola y no sé lo que es precisamente porque cuando creo estar en esa rutina zas y adios.

Ya he perdido la cuenta de las veces que me lleva pasando esto, pero sobre todo en los último dos, tres años es muy significativo, cuando mejor creo estar, cuando pienso que por fin he conseguido una estabilidad, viene algo que lo tira todo por medio y a mí detrás.

Bien sea momentos, noes, cambios de lugar, amigos, familia, entorno, trabajo y demás siempre hay algo que cuando menos me lo espero me da la patada y me deja en la esquina pequeñita y sola.

Creo que es hora ya de plantearme las cosas y empezar a pensar un porqué de todo ésto porque hay veces que ya no sé ni por donde empezar para volver a encaminar mi vida.

Al final va a ser verdad que lo único verdadero que tenemos alrededor nuestra y lo único que siempre va a estar ahí es la familia, así que, que mejor que volver a casa para vaciar mi cabeza y empezar a pensar otra vez en ese utópico equilibrio.

Menos mal que a este par le queda ya solamente una hoja que arrancar.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Return

Vuelve el nueve, vuelve Septiembre, sin duda junto a Noviembre mis dos meses favoritos de año. Vuelve la rutina, huele a otoño, el calor empieza a decir adiós y a darnos por fin una tregua, notas las hojas caer de los árboles poco a poco, comienzan a aparecer las tormentas y las lluvias que tanto me gusta observar desde la ventana.

Vuelvo a la gran ciudad, al caos del tráfico, a correr en el metro, al ajetreo, a los nervios pre y post exámenes, a los quebraderos de cabeza provenientes de la dichosa matrícula, a volver a ver compañeros que dejé atrás hace dos meses, a tener que visitar el macizo de hormigón todos los días y aun así estoy contenta.

Pero hay algo en todo que ha cambiado, por primera vez septiembre significa volver a un mismo lugar y no tener que despedirme de nada ni de nadie. Puedo dejar la puerta de mi (nueva) habitación abierta y sé no pasará nada, me despertaré cada día con un “buenos días” y una sonrisa, se acabó la soledad en mitad de tanta gente, se acabó hacer trasbordo para la uni, volver a casa y no poder desahogarme…

Pero sobre todo el nueve trae consigo algo que lleva mucho tiempo cuajándose en el horno y que estoy empezando a tocarlo y ya incluso me quemo. No quiero 
pensar en cómo será, simplemente quiero vivirlo.

Y sí, hay veces que los sueños pueden llegar a cumplirse.

martes, 24 de agosto de 2010

Somewhere over the rainbow

En algún lugar sobre el arco iris muy arriba hay un lugar con el que soñé una vez en una canción de cuna. En algún lugar sobre el arco iris los cielos son azules y los sueños que osas soñar se convierten en realidad. Algún día desearé estar sobre una estrella y despertar en un lugar donde las nubes están lejos de mí. Donde los sueños se disuelven como gotas de limón encima de las chimeneas, allí es donde me encontrarás. En algún lugar sobre el arco iris. ¿Por qué entonces? ¿Por qué no puedo?

Y hay veces que las canciones, las frases de tu libro de cabecera, los sueños que incluso estando despierta te rondan una y otra vez por la cabeza terminan siendo mucho más reales de lo que uno llega a creer.

No sé si la cuestión está en planteárselo, en confiar en uno mismo, en luchar o simplemente en creer. A veces hay que dejar de preguntarse el porqué de las cosas y simplemente dejar que todo fluya. Yo no soy la más indicada para decir esta frase, porque cada vez que hablo, por qué sale irrefrenablemente de mi cerebro y de mi boca porque aunque la mayoría de las veces no debería, siempre trato de buscar explicación a todo.

Pero hay ocasiones en las que te tienes que tragar tus palabras y darte cuenta de que sí, los sueños pueden llegar a existir y a convertirse en realidad mucho antes de lo que te esperas. Pero obviamente no todos, porque si no siguiéramos teniendo sueños, ilusiones por los que seguir dando cada día los pasos de nuestra vida, ésta terminaría por no existir.

Y poco a poco, despacito y con buena letra me estoy dando cuenta que tantos años de espera han merecido la pena y que antes de lo esperado estoy empezando a cumplir ese gran sueño que tenía marcado con rojo en el calendario de mi vida.

Pero hay otros muchos, que aunque mucho menores, también tienen muchísima importancia. Algunos nos lo hemos creado nosotros, provenientes de una locura por la que ni nosotros mismos hubiéramos apostado nada y que en pocos días terminará convirtiéndose definitivamente en una más que bonita realidad. Otros tardarán todavía un poquito en llegar, pero… ¿quién tiene prisa?

Sin embargo nunca me cansaré de soñar con volar sobre lo más alto del arco iris.

jueves, 29 de julio de 2010

I was a happy girl

Pues sí, por fin después de varios intentos he podido ver Toy Story 3 y la verdad es que nunca me han gustado demasiado este tipo de películas, yo he sido siempre más de Disney que de Pixar, pero viendo el revuelo y las buenas críticas que ha causado pues más que otra cosa era curiosidad lo que tenía. Y la verdad es que después de haberla visto, hay que decir que con un sonido y una calidad horribles (no tengo con quien ir al cine, no lo hago por no gastarme el dinero) me ha sorprendido gratamente.

Pero sobre todo saco una conclusión de la metáfora final y es que todos guardamos con cariño esos juguetes que nos han acompañado durante muchos años de nuestra vida. La mayoría de las veces suele ser uno en especial del que nos cuesta muchísimo separarnos. Y el hecho de madurar, de terminar definitivamente con los lazos que nos unen o nos han unido a esa infancia, a nuestra casa, a las faldas de nuestra madre como siempre se ha dicho y deshacernos de los objetos que nos acompañado es uno de los grandes pasos.

Yo he de confesar que todavía guardo con mucho recelo y cariño mi peluche favorito. Me lo regaló mi abuelo el día que nací y después de veinte años, de mucho lavados, viajes y sobre todo de haberme servido de cojín durante la mayoría de este tiempo, esta desgastado y feo, pero eso hace que todavía le tenga más cariño.

Por eso después de dos años fuera de casa, cada vez que vengo y que me lo encuentro encima de mi cama recién hecha me acuerdo de todos los momentos bonitos en los que me ha acompañado, de la que lié cuando me lo dejé en casa de mi abuela un verano (de hecho me lo tuvieron que mandar por correo porque era incapaz de dormir) y me pongo a pensar en los niños de ahora, en los que los viejos y queridos peluches, coches, muñecas… han sido sustituidos por videojuegos, ordenadores y demás nuevos artículos tecnológicos y me doy cuenta de la suerte que he tenido de haber nacido en un época todavía pre-tecnológica porque estoy segura que ese viejo trozo de tela y lana me ha hecho muchísimo más feliz de lo que cualquier niño de hoy en día puede llegar a soñar.

Pero en fin, así son los adelantos y así es la vida.

sábado, 5 de junio de 2010

Expiry Date

Por fín después de nueve meses creo que se me ha encendido la bombilla y me he dado cuenta que todo en esta vida tiene un principio y un fín, en definitiva, un fecha de caducidad, como los yogures y que por muchas noches en blanco que dediquemos a pensar las cosas no volveremos atrás y nos tendremos que conformar con lo que nos ha tocado.

Así que pensándolo de una forma u otra, creo que hay veces que sí, que deberíamos saber que las cosas tienen ese final porque así disfrutaríamos el doble cada décima de segundo, no nos dedicaríamos a perder el valioso tiempo en discusiones, paranoias, ralladuras y tonterías que al fin y al cabo ni merecen la pena ni valen para nada.

Esta fecha de caducidad podría estar dividida en etapas, en momentos, en lugares, en personas, en nosotros mismos. Ya que, queramos o no el tiempo hace que cambiemos de una forma u otra, a veces simplemente con vivir, con conocer a unas personas u otras, con pasar hojas en el calendario, pero de una en una y dándonos cuenta, con las lecciones que la vida nos hace aprender, madurando y en definitiva, viviendo.

Eso sí, hay veces que nosotros mismos no queremos darnos cuenta que hemos soprepasado esa fecha de caducidad y que el yogurt esta malo y seguimos intentándo comérnoslo aunque nos traiga consigo un buen dolor de barriga y sufrimiento.

Pero nunca es tarde para darse cuenta de las cosas, así que nueve meses después por fín me he enterado que el pasado no volverá aunque me empeñe y que mi vida es esta y no otra con la que he soñado durante este tiempo.

Aunque hay veces que es bueno que las cosas no tengan realmente esa fecha de caducidad porque hacen que podamos seguir soñando con que seamos capacez de conservar ese yogurt para siempre...

miércoles, 26 de mayo de 2010

One new lesson

Va a ser verdad que todo pasa algo, lo malo es que hasta que no pasa ese algo no nos damos cuenta de lo que pasa más allá de nuestros ojos y de esa burbuja que tenemos alrededor y que a veces se nos pega tanto que sin darnos cuenta sólamente pensamos en nosotros mismos, en nuestras necesidades, en nuestros miedos y en salvarnos el culo y salir airosos de todas las situaciones.
 
Así que como siempre cuando queremos darnos cuenta de lo que realmente ha pasado o pasa ya es demasiado tarde, sí, otra vez, interviene el maldito tiempo, que queramos o no es otro protagonista más en este juego, que es la vida.
Pero, ¿podemos enmendar el error? ¿podemos volver atrás el tiempo, pensar otra vez y después actuar? Hay veces que sí, pero hay otras que por mucho que queramos el daño ya está hecho y esa espinita quedará para siempre ahi clavada en nuestro corazón.

Otra vez la vida y el destino o como queramos llamarlo ya, vuelve a darnos una lección, está vez de las que duelen, no se olvidan y sobre todo cada vez que lo pensamos están ahi para recordarnos que al fin y al cabo somos unos tontos que hacen las cosas sin pensar, sin sentido y sobre todo siempre equivocándonos.

Pero ahi llega mi conclusión, la misma de siempre, cada vez que tropiezo con una piedra y me caigo (y ya van muchas) pienso lo mismo y vuelvo a acordarme de esa gran frase: "Todo pasa por algo". Y sí, esta vez me he dado cuenta de lo que realmente me importa y de cosas sin sentido a las que la mayoría de las veces les daba demasiadas vueltas, las pensaba una y otra vez, cuando realmente eran tonterías, paranoias sin sentido alguno.

Aunque eso sí, a veces, aunque sean pocas, es bueno que la vida te vuelva a dar lecciones y te vuelva a poner en el lugar que te corresponde.

miércoles, 5 de mayo de 2010

¿The truth or the reality?

Va a ser cierto que buscar la verdad corre un riesgo, y no es otro que el mero hecho de encontrarla. Hay veces que vivir en la inocencia y en un mundo irreal es mejor que terminar enterándote de ciertas verdades que cuanto más las sabes más duelen.

Pero el ser humano tiende irremediablemente a esa búsqueda y claro, terminamos dándonos de cabezazos contra un muro y sufriendo mucho más de lo que debiéramos y todo por esa curiosidad y ese querer conocer algo, que de antemano ya sabemos que nos afectará.

Y como ya se dice desde hace años, la curiosidad terminó matando al gato, y a nosotros a veces termina partiéndonos el corazón, haciéndonos sufrir y otras  incluso hacer que empecemos a desconfiar de todo lo que nos rodea.

Y en ese punto me hayo, sé que no se puede desconfiar de repente de todo y de todos y también sé que tampoco puede cambiarse la vida de uno en un momento simplemente por un hecho aislado, o tal vez si, y ahí es cuando vuelvo a llegar a la misma preguntar de siempre, y como de costumbre, sin respuesta, el ¿por qué?

Hay veces que ni nosotros mismos nos damos cuenta del daño que podemos llegar a hacer con una palabra, un hecho o simplemente por no hacer nada y por eso, otra vez más, vuelvo a darme cuenta que aunque no lo creamos la mayoría de las veces deberíamos pensar las cosas algo más fríamente y dejar de lado esos impulsos que si, irremediablemente terminan haciéndonos buscar esa verdad y ese por qué.

Yo tengo la verdad pero sigue faltándome el por qué. Seguiré buscando, correré ese riesgo.

lunes, 19 de abril de 2010

The contradiction's world

Definitivamente la vida está llena de contradicciones. Bueno y malo, blanco y negro, día y noche, claro y oscuro… Y sobre todo la vida está llena de sentimientos contradictorios. Amar y odiar, reír y llorar, todo y nada…

Yo era la primera que defendía la existencia de un gris, de un intermedio, de una mitad entre los dos polos. Pero también me he dado cuenta que todo en la vida va por rachas, por momentos, por personas. En un momento crees encontrar la felicidad más extrema y al segundo siguiente estás derruido en el suelo.

Así que va a ser cierto que ahora mismo vivo en mi época de los polos. Mi vida definitivamente está llena de contradicciones y de alguna forma o de otra ahora mismo me cuenta demasiado encontrar el gris, buscar mi mitad, estar en un intermedio.

Pero como todo va por rachas, también espero que estoy simplemente sea un periodo de tiempo, más largo o más cortos, pero momentáneo, porque ahora mismo por más solución que busco termino volviendo al inicio sin haber cambiado nada ni nadie.

Así que definitivamente va a ser cierto que todo fue un simple sueño y que me cegué demasiado, por mucho que me empeñe nada volverá y yo voy a tener que hacer frente a la verdadera realidad cuanto antes y sobre todo, voy a tener que empezar a olvidar cosas para volver a recordar otras. Por mucho que me duela, esta es la única y verdadera realidad.

Por eso tengo que empezar a salir de este caos en el que está envuelta mi vida, necesito saber lo que quiero y no quiero, porque ahora mismo no sé ni lo quiero ni lo que no quiero, simplemente no sé nada.

Por lo que tendré que buscar todas las respuestas por mucho que tenga que encontrarlas en el mundo de las contradicciones.

miércoles, 14 de abril de 2010

Loneliness

¿Desaparecer? ¿Es esa la solución a todos los problemas? Parece ser que si, la soledad esa que tantos tememos y odiamos muchas veces es nuestra mejor aliada para vencer nuestros males, nuestros fracasos y sobre todo nuestra tristeza.

Hay veces en las que la mejor compañía es la nuestra propia por muy mal que suene, por mucho que nos intenten ayudar hay ocasiones que las mejores palabras y la mejor ayuda simplemente es no decir nada.

El carrusel y la noria ya están más que desaparecidos, ahora cuando la verdad los necesitaba. Estoy estancada en un lugar del que por mucho que quiera e intente no puedo ni sé salir.

Estoy gris, como el tiempo, ha desaparecido el sol de mi vida, la alegría, la felicidad.

Va a ser verdad que es efímera y que sólo existe por momentos, momentos en los cuales ni nos damos cuenta que está ahí, pero que añoramos cuando ya han pasado.

Ahora es cuando necesito mis paseos autistas, mi bici, mi sitio, mi lugar en el mundo, o tal vez no, tal vez fue sólo algo que soñé, a lo mejor todavía mi lugar está por ahí esperándome con los brazos abiertos y con esa luz que ahora mismo necesito.

A lo mejor la solución es desaparecer, viajar a ese lugar que me espera, aunque antes que nada tengo que encontrarlo por lo que seguiré buscando y mientras tanto sobreviviendo en este gris que me ha tocado y aliándome con la soledad que se está convirtiendo en mi mejor amiga.

lunes, 22 de marzo de 2010

Love...¿what is Love?

Una metáfora de una película ha hecho que de alguna forma u otra me plantee una pregunta: ¿por qué suponiendo que esa es la persona que más queremos, terminamos haciéndole tanto daño? No simplemente es el amor, para mí la amistad es otra forma de amar. Amor fraternal lo llamaría y a veces aunque no lo queramos también les hacemos daño a los amigos, a esos “otros” seres queridos.

El amor saca lo peor de nosotros sí, suscita celos, envidias, falsedad, malas palabras, enfrentamientos y daño sobre todo mucho daño. Pero por otro lado hace que soñemos durante todo el día, que vivamos en una nube en el séptimo cielo, que cada vez que sintamos a esa otra persona el mundo se pare y muchas más cosas que cada cual sentirá a su manera.

El amor fraternal hace que lo pases bien, que te sientas apoyada, querida, que sepas que siempre tienes un hombro donde llorar, un paseo que dar, un consejo que oír, una canción que escuchar, unos oídos que escuchen todo lo que tienes que soltar aunque sean las cuatro de la mañana.

Hay veces, quien lo pueda corroborar definitivamente es afortunado, que estos dos amores van unidos, o que buscamos que los dos sean uno, pero hay otras en las que creemos que van unidos pero no es así, que hay malos entendidos y que lo mejor de todo es pasar página y quedarse con uno de los dos, para mí definitivamente es más importante el segundo.

Por eso y aunque nos cueste, no hay que aferrarse demasiado a una persona, un momento, un amor, un estado, sino que simplemente hay que aprender también a pasar esa página de ese momento en el libro de nuestra vida. Yo soy la primera que se que es demasiado difícil, pero ¿qué sería la vida sino una carrera de obstáculos? Y por eso mismo, el amor saca lo peor de nosotros, pero también de eso mismo, de todo lo malo de cada uno, puede llegar el amor.

Y creedme el amor tiene tantas definiciones como uno mismo queramos llegar a darle.

lunes, 15 de marzo de 2010

The rain can be beautiful

Después de la tempestad siempre viene la calma, parece que esta afirmación es más cierta que nunca. No hay nada mejor para calmar los ánimos y los malos rollos que un fin de semana. Dos días en los cuales no tienes que ver a esa gente que no quieres y que puedes disfrutar a tope las horas del día sin pensar en obligación alguna. Lástima que si que las haya pero siempre habrá un mañana para hacerlas.

Ha sido una semana realmente rara, después de 48 horas increíbles, aunque pasadas por agua, volví a la realidad de bruces y el sueño se evaporó de repente sin apenas avisar. La lluvia se había llevado consigo dos días perfectos junto a esa gente que cada vez hecho más en falta, y que cada vez que doy más cuenta que son mi familia y mis amigos verdaderos.

La realidad de la gran ciudad me sobrevino con muchas cosas que nunca pensé que pasarían, enfrentamientos, malas palabras, gritos, reproches y todo por querer hacer las cosas lo mejor posible y porque el cansancio a mí a veces se me nota y mucho.

La saturación provocó que en mi cabeza se cruzaran ciertos cables que nunca debieron toparse y que reaccionara mal a cosas que no debiera haberlo hecho. Pero en fin, soy humana y hay veces que las situaciones me sobrepasan y esta ha sido una de ellas. Aunque eso sí, me ha servido para darme cuenta, otra vez, que hay gente falsa en el mundo y que las sonrisas y la bonitas palabras, por detrás siempre esconden algo.

Vuelvo a madurar otro poquito más con cada una de las cosas que me van pasando y si esto sirve para eso, bienvenido sea, porque nada es malo si terminas aprendiendo de ello.

Esta semana también me ha vuelto a servir para pensar en futuro, algo que no hacía desde hace bastante y esta vez el futuro simplemente no lo veo de ninguna forma, porque realmente ya no sé ni donde quiero estar ni que es lo mejor para mí, ojalá esta vez no acierte.

Y sobre todo que la calma dure, que me hace mucha falta.

jueves, 11 de marzo de 2010

Stop and then Play

Muchas veces se dice que tener poco tiempo conlleva no tener tiempo para pensar en nada, pero cuando ese poco tiempo sí que tú cabeza lo usa para agobiarse y pensar en tonterías entonces es cuando llega el problema.

No paro, llevo ya más que días, varias semanas que no tengo tiempo libre para nada y cuando lo tengo no lo aprovecho como debiera, cuando lo que realmente me hace falta es desconectar por completo del mundo. Ahora mismo es cuando tocarían mis paseos autistas por el centro de Sevilla que ahora añoro y mucho.

No sé qué pasa, hay gente que de repente de un segundo a otro ha cambiado su actitud conmigo, lo que hace volver a es ¿por qué? de todo. Y lo peor es que es gente que empiezas a apreciar y a considerar parte de tu vida y ahí es cuando más duele todo.

Supongo y espero que todo haya sido un cúmulo de cosas y que realmente todo vuelva a su sitio. Y si no es así, pues punto y aparte que tampoco merecen la pena tanto como para fastidiarme demasiado.

Otra vez, cinco minutos de mi precioso y carísimo tiempo destinados a pensar en algo que no sirve para nada, pero así soy yo, y me temo que a estas alturas ya poco podré cambiar.

El caso es que no estoy tan mal y agobiada como otras veces, ahora simplemente es cansancio, agotamiento, saturación, han sido demasiadas cosas en poco tiempo y eso termina pasando factura.

A recargar se ha dicho.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Wainting...

Como me gusta volver a darme cuenta de muchas cosas. Como me gusta recordar, como me gusta reírme por tonterías, como me gustan algunos días en los que con tan poco puedo llegar a ser tan feliz.

Hace un año ya, quien lo diría, un año desde aquella noche en la que volví a ser yo, en la que lloré de felicidad como nunca lo había hecho. Una noche que supuso el comienzo de algo tan bonito que nunca podremos olvidar, una noche que fue la abertura más ideal de una temporada primavera-verano que estoy segura jamás se borrará de nuestros recuerdos.

Y recordando me doy cuenta lo mucho que hemos cambiado en este tiempo, todo lo que nos ha pasado y sobre todo como el destino ha hecho que estemos separados. Pero volveremos a estar ahí, volveremos a disfrutar otra vez y sobre todo intentaremos que vuelva a significar algo parecido, aunque esto último por desgracia es demasiado complicado.

Como me alegro que todos los problemas se solucionan hablando, lo tendré en cuenta en el futuro para cualquier cosa y sobre todo como me alegro que mi vida vuelva a estar en orden y en un lugar del que quizás no se debía de haber movido, o quizás sí, no sé en realidad todo pasa por algo y esta vez el destino ha jugado de esta forma.

Sigo pensando que soy estúpida, eso no cambia de un día para otro, pero ahora soy una estúpida feliz y esto sí que cambia.

Necesito que sea viernes ya, necesito volver a mi sitio con mi gente y esta vez más que nunca, tengo la sensación que tuve la primera vez que iba de visita y esa sensación es buena, demasiado buena. Dos días para volver a abrazaros con más fuerza que nunca.

Espero que pasen los antes posible, y eso que normalmente no soy impaciente, esta vez sí.

Maldita estúpida ilusionada.

domingo, 28 de febrero de 2010

I'm definitively stupid

Ojeando, que no leyendo todavía, un libro sobre la estupidez humana me ha venido a la mente la mía propia. Definitivamente sí, soy estúpida, no uso mi inteligencia como debiera y vuelvo (y he perdido la cuenta ya) a tropezar, otra vez, con la misma piedra, una piedra que está empezando a convertirse en montaña porque hay veces que ya ni siquiera soy capaz de esquivarla, la veo, pero sigo tropezando.

No se ya por dónde empezar, no se ya que pensar o dejar de pensar, siempre cuando mejor creo estar, zas y otra vez la herida que sangra.

Mi estupidez me lleva a creerme las buenas palabras, las sonrisas, las caricias y los besos, pero cuando me voy a dar cuenta ya es tarde para ver que todo está en mi mente, que todo es producto de mi estúpida imaginación. Lo peor es que me lo volveré a creer todo otra vez, y no hará falta que pase demasiado tiempo.

Y es que la capacidad que tenemos para dirigir nuestros comportamientos, usando la información captada, aprendida, elaborada y producida por nosotros mismos, o lo que es lo mismo nuestra inteligencia, falla más que una escopeta de feria, y siempre es demasiado tarde.

Definitivamente soy y somos estúpidos y o mucho me equivoco o nunca seré capaz de aprender de una puñetera vez a no rallarme, a no equivocarme y sobre todo a no tropezarme con esa montaña llamada x, que yo simplemente llamo mi vida.

martes, 23 de febrero de 2010

Always grey

Vuelvo por aquí para demostrar que existen los dos polos, lo bueno y lo malo, lo grande y lo pequeño, lo bonito y lo feo, lo agradable y lo desagradable.

Yo soy la primera que hablo de que no todo es blanco ni negro, que hay un gris por medio que es realmente bonito a veces. Pero también reconozco que hay otras ocasiones en la vida en la que sí que puedes pasar por ambos extremos.

Ayer mi día fue negro, horrible, de esos que lo que realmente deseas es olvidarlos, pasar la página de ese día en el libro de tu vida.

Pero después duermes, pasa la noche y te encuentras con un nuevo amanecer de un nuevo día y olvidas todo lo que ha pasado y vuelves a vivir. Y eso me ha pasado, por muy gris, oscuro y lluvioso que estuviera hoy todo, me acuesto con una sonrisa, con la sensación del trabajo bien hecho, en definitiva satisfecha de mi misma.

En momentos como el de hoy, cuando me vuelvo a dar cuenta, otra vez, del por qué de todo, de que todos los inconvenientes son pocos cuando mi ilusión, mi vocación y mi fe en mi misma están por medio, ahí es cuando la melancolía y el pellizquito en el estómago anhelando mi tierra querida pasan a un segundo plano, y mi cabeza por fin gana a mi corazón.

Cuesta muchísimo, más de lo que mucha gente cree, pero han pasado ya casi cinco meses desde que aterricé en este gran mundo y creo que por fin estoy empezando a darme cuenta de que si fue lo correcto.

A parte de todos los momentos que estoy teniendo la suerte (no me gusta usar esta palabra, ya que definitivamente la suerte no existe si no pones de tu parte) de poder disfrutar de lo que siempre he soñado, también me estoy dando cuenta de que estoy mejorando muchísimo como persona. Estoy ganando una paciencia que yo misma me sorprendo de lo infinita que puede llegar a ser a veces, me estoy dando cuenta de que puedo llegar a ser importante para mucha más gente de la que nunca he creído y sobre todo he conocido lo que realmente significa la palabra amistad. Y por supuesto ninguna distancia es más importante que la que las mismas personas nos aferramos en poner, y esa misma por mucho que la gente diga no siempre significa el olvido.

Empecé con los polos y termino con el gris que como siempre, empieza a formar parte ya de mi vida...

jueves, 18 de febrero de 2010

I need to breath a little bit

No sé si estoy decepcionada o simplemente esperaba más de mi misma, pero ahora mismo tengo una sensación demasiado extraña por todo el cuerpo. De repente la tranquilidad y el descanso que estaba acumulando se han tornado hacia preocupación y estrés y vuelvo a estar borde y enfadada con el mundo.

No es todo por un simple suspenso, que la verdad sabía que ese examen estaba suspenso incluso antes de hacerlo, sino por pensar en todo lo que me espera. La semana que viene va a ser demasiado difícil y más viendo el panorama (o no viéndolo) que me rodea.

Estoy harta desde hace muchos años de la gente pasota, de la gente que deja todo por hacer hasta el último minuto o que simplemente piensa que ya lo harán otros. La vida no es eso, la vida no te regala nada por mucho que queramos, las cosas hay que trabajárselas porque de nada no viene nada, y por desgracia cuando tú no lo puedes hacer todo y dependes de los demás tienes que lidiar con este tipo de gente, no lo digo por nada en concreto (o sí) sino porque por desgracia he tenido que toparme con mucha gente así a lo largo de mi vida.

Volviendo a mi estrés repentino al que voy a tener que encontrar remedio pronto porque si no volver a la rutina va a ser morir, voy a tener que volver a esos ejercicios de relajación que me enseñaron hace tiempo y voy a tener que respirar dos veces profundamente antes de afrontar ciertas cosas porque si no volarán platos, lámparas y lo que se me ponga por medio.

Así que a respirar se ha dicho y afrontar todo lo que venga como siempre he hecho.

martes, 16 de febrero de 2010

Only relax

Pasado ya el día de aquellos que se quieren o como lo llamen, vuelvo a ponerme frente a la pantalla y a darle a las teclas. No quería escribir nada en un día como el de ayer, porque sinceramente si quieres a alguien y esa persona siente lo mismo por ti, no tiene que haber un solo día en el año para demostrarlo, sino que cada momento que se comparte debería de ser importante. En fin, voy a dejarlo ahí. Enhorabuena a todos que lo celebraron igualmente.

He vuelto al hogar, a la paz y a la tranquilidad y esta vez lo estoy notando más que nunca. Llevaba una semana difícil por diversas historias y paranoias mías que no hace falta que recuerde y estaba saturada mentalmente, tanto que ni siquiera disfruté de esa noche, de ese concierto y de esos momentos con vosotros tanto como hubiese querido. Pero mi cabeza a veces va a un ritmo bastante diferente que el mundo y esta vez dijo basta.

El descanso, el dormir en mi cama, el estar con la gente que te quiere y te demuestra que aunque estés muy lejos sigues siendo importante, la comida hecha con cariño para ti y sobre todo el asomarme a mi balcón y respirar el aire puro de Sierra Nevada son la mejor medicina posible que uno puede tener así que puedo decir que mi cabeza vuelve a estar en el sitio del que no se debería de haber movido.

Por otra parte, sigo con una sensación extraña, no echo de menos Madrid ni mucho menos, pero si un poco a la gente que se está convirtiendo en mi familia de allí, pero creo que ahora mismo estoy tan bien aquí que no me movería ni aunque me obligaran.

Va a ser una gran semana de vacaciones, paz, relax, tranquilidad y sobre todo mucha lluvia.

domingo, 7 de febrero de 2010

Everything changed

Vuelvo a recordar, pero esta vez con una sonrisa enorme, momentos pasados, mi época loca, veo fotos antiguas y me doy cuenta lo muchísimo que he cambiado, por suerte para mejor, y todo el tiempo que ha pasado.

Veo vídeos y me rio, me rio muchísimo, que cosas hacía, que locuras más grandes se comenten en años adolescentes. Me acuerdo de frases, de momentos en los que simplemente hacíamos el tonto, porque no se le puede llamar de otra forma.

De cómo escapaba de las maravillosas clases de filosofía, de cómo estábamos ahí en la esquina, como si fuéramos eso, chicas de las esquina, de cómo pasábamos del mundo y el mundo pasaba de nosotras, y sobre todo de lo felices que éramos en esa época.

Es curioso, los años más felices de mi vida, son mis mayores fracasos profesionales, pero los momentos con más recuerdos bonitos, graciosos, agradables y de esos que cada vez que pasan por tu cabeza hacen que te rías muchísimo de las cosas que llegaste a hacer en ciertos instantes.

Tampoco se me olvidará nunca esa noche del 30 de mayo, ahogando nuestras penas en alcohol y fiesta y andando descalzas, porque ya no podíamos más con los tacones a las tantas de la madrugada por la Rambla.

Son momentos, como tantos otros en los que te das cuenta que fuiste y eres feliz, aunque haya otros en los que crees que la vida es negra y todo lo que te pasa es lo peor del mundo. En esos momentos de soledad y pena es cuando más hay que acordarse de esos otros que te provocan las sonrisas y si por qué no, las lágrimas de felicidad.

¿Qué es la vida sino una suma de recuerdos?

viernes, 5 de febrero de 2010

I'm back

Melancolía: dícese de la tristeza permanente. Curioso, la primera vez en mi vida que me da por buscar el verdadero significado de esta palabra que tanto uso y que tantas veces siento, y me doy cuenta que realmente no es lo que yo creía que era.

Entonces, ¿es anhelo? Significa deseo de conseguir algo. Vaya tampoco me vale, entonces será que me tendré que quedar con recuerdos.  Pero, ¿cuál es el estado de alguien que recuerda? Hasta ahí quería llegar, es lo que yo creía que tenía, melancolía.

Así dejando el diccionario de lado, me sigo quedando con esa palabra, estoy melancólica otra vez, otra vez me vienen  a la cabeza los mil recuerdos, las miles de fotos  y todos los momentos que he vivido, y eso que ahora es cuando mejor estoy aquí en Madrid.

¿Será que hace ya un mes que no siento los aires sureños y el olor a azahar?¿ Será que hace un mes ya que no os veo, no os siento, no os abrazo, no estáis conmigo? ¿Será que os echo de menos? Será eso.

Sé que me hace mal ver fotos y recordar momentos pasados, pero soy demasiado masoca y me gusta verlas y llorar. Llorar de felicidad, nunca de pena, porque es pasado sí, pero poder recordar esos momentos no es triste sino un regalo.

Otra vez estoy rara, otra vez estoy melancólica, otra vez vuelvo a ser yo.

viernes, 29 de enero de 2010

Happiness by the face

Hoy es una de esas noches que sin saber ni cómo ni por qué me pongo a sonreír. Sonrío de felicidad, por un lado por el trabajo bien hecho: ha sido un día de estudio bastante efectivo, cualquiera lo diría, he escrito un artículo del que la verdad estoy (un poco) orgullosa de mí y a parte estoy empezando a planear algo que se augura será muy bonito.

Así que pienso en que todos los finales de un día podían ser así; te vas a la camita con un sabor dulce y con una sonrisa, algo que seguro hará que tengas unos bonitos y placenteros sueños.

Pero aunque el sueño esté ya pudiendo conmigo, no quiero que me venza, quiero seguir disfrutando de este momento de paz y tranquilidad y sobre todo de felicidad. Por qué si, un día en la soledad del estudio y de un hogar en el que pareciera que vives sola, puede tener un final feliz y no solo un dolor de cabeza (que también).

Quiero seguir soñando despierta y que cada vez que me acuerde sonría yo sola, que esa ilusión que hace tiempo describí me invada todo el cuerpo y haga que mi pulso se me acelere poquito a poco, que me imagine fotos, imágenes, paisajes, momentos, risas, locuras… felicidad. Y que me entren las ganas de que este tiempo que tanto odio por qué no, podía acelerarse un poquito sólo y regalarme unos momentos futuros que tan sólo me conformaría que pasaran por mi cabeza.

Y después de tanta parrafada happyflower me estoy dando cuenta que a lo mejor este sueño que me está venciendo, también me está haciendo delirar un poquito, pero sólo un poquito.

sábado, 23 de enero de 2010

Again and again

Otra vez enero, otra vez agobios, tensión, nervios y otra vez los temidos exámenes a la vuelta de la esquina. Realmente creía que este año iba a ser todo diferente, que como me gustaba me iba a costar menos estudiar, concentrarme y aprendérmelo. Pero da la fatídica casualidad que de las asignaturas que realmente me gustan, las que son de periodismo autentico no tengo exámenes y sí, de las demás que sinceramente ni me interesan ni se me dan bien.


Me había propuesto que este año todo sería diferente, pero a estas horas de la noche y en este plan me están viniendo a la mente recuerdos del año pasado. De esos momentos en los que intentaba con todas mis fuerzas que algo se me metiera en esta maldita cabeza que tengo e intentar que por lo menos algo me saliera bien, pero todos los esfuerzos fueron absurdos, he ahí el resultado final.


Y ahora mismo vuelvo a estar en la misma situación, la maldita sociología (nueva forma de llamar a la filosofía) me está empezando a llevar por el camino de la amargura, que leche me importará a mi si Foucaut pensó esto o Saint-Simon lo otro, a mí lo que me interesa es escribir reportajes, artículos, noticias y aprender a hacerlo bien.


Pero la vida es así y nunca por mucho que realmente creas que estas estudiando lo que te gusta, te gustará del todo, siempre habrá algo por ahí que haga que maldigas mil veces la universidad y tengas las ganas de mandarlo todo al carajo. Pero mi sueño es ser periodista, así que habrá que pasar por encima a la sociología, la historia y a todo aquello que venga y punto.


Vuelvo a hacer lo que tengo y no a entretenerme más con palabras y florituras.

viernes, 15 de enero de 2010

In an old train station...

Me encuentro perdida, vagando sin rumbo en medio de la inmensa multitud, espero con ansia la llamada que me diga que el tren que espero se encuentra estacionado en su vía. A lo lejos veo un matrimonio y me fijo, están discutiendo: -Te dije que tu maleta era demasiado grande. Tan sólo nos vamos un fin de semana, ¿para qué quieres tantas cosas?- Oigo decir al marido. La mujer con cara de desesperación y sin ganas de explicaciones solo es capaz de responder: -Por si acaso, cariño.-


En otra esquina de la antigua estación, gris, con piedras enormes  en las cuales se puede disipar el paso del tiempo, observo a un chico alto, rubio que impaciente mira a su reloj; deduzco que se encuentra en la misma situación que yo: esperamos a alguien.


Vuelvo a ausentarme de la realidad y a sumergirme en mi mar de dudas; ¿haré bien esperándole? ¿Seguirá todo igual después de tanto tiempo separados?


Por fin, un sonido atronador para mis tímpanos hace que vuelva a la realidad y despierte de esa ausencia que me producen las dudas. El megáfono de la estación con voz femenina me anuncia que en el andén número 7 acaba de llegar el tren procedente de Brujas, y con él la persona a la que llevo esperando desde hace un año, tres días y siete horas.


De repente me encuentro con su sonrisa y siento sus brazos fuertes rodeándome, mi corazón late con fuerza, todo sigue exactamente igual, vuelvo a darme cuenta que el tiempo se para y que estamos solos él y yo en medio de la inmensa multitud de esta vieja, pero bonita, estación de ferrocarril.

martes, 12 de enero de 2010

Thank you...

Realmente no sé por dónde empezar, bueno, quizá sí, por un GRACIAS con mayúsculas a toda la gente que ha hecho que esta entrada en la nueva década se haya convertido en el mejor cumpleaños de mi vida, pero sobre todo, tengo que darle las gracias a esas tres personitas que forman parte de mi vida desde hace quince meses y sin los cuales creo que no podría vivir.


Desde la sorpresa, el regalo, el cumpleaños feliz en medio de la Macarena, mi Macarena, con todo el mundo mirándome, pero con el mundo, el tiempo, parado por unos momentos, unos minutos que sólo fueron míos, nuestros.


Después las fiestas, los momentos de desfase que creo que hay cosas que sólo hago con vosotros, contigo.


Vuelvo a decir y a afirmar una frase que dice hace unos meses: el alcohol, a veces (siempre) nos juega buenas pasadas. Y cada vez más.


Gracias por estos días tan especiales, gracias por seguir haciendo que me sienta tan importante, gracias por este cumpleaños tan especial, gracias por seguir formando parte de mi vida como siguiera por allí, gracias por vuestros abrazos, besos y cariño, gracias por vuestra amistad, gracias por ser como sois.


Aunque también me tengo que acordar de una personita que hizo que empezara todo derramando lágrimas de felicidad, de orgullo, de satisfacción por ser la persona que soy y no otra y sobre todo que con unas cuantas palabras hizo que me diera cuenta que todo en la vida pasa por algo y que no siempre las cosas son malas. Gracias a ti también por cada una de las palabras que me dedicaste, a mi, sí, tu también me hiciste sentir demasiado especial.


Tengo muy claro que este 7 de enero de 2010 no lo olvidaré nunca y que ese cumpleaños perfecto que siempre me habíais prometido se ha hecho realidad y mucho más de lo que yo imaginaba.


Cuando las palabras sobran… los hechos son lo que importan.


Mil Gracias.