No sé si estoy decepcionada o simplemente esperaba más de mi misma, pero ahora mismo tengo una sensación demasiado extraña por todo el cuerpo. De repente la tranquilidad y el descanso que estaba acumulando se han tornado hacia preocupación y estrés y vuelvo a estar borde y enfadada con el mundo.
No es todo por un simple suspenso, que la verdad sabía que ese examen estaba suspenso incluso antes de hacerlo, sino por pensar en todo lo que me espera. La semana que viene va a ser demasiado difícil y más viendo el panorama (o no viéndolo) que me rodea.
Estoy harta desde hace muchos años de la gente pasota, de la gente que deja todo por hacer hasta el último minuto o que simplemente piensa que ya lo harán otros. La vida no es eso, la vida no te regala nada por mucho que queramos, las cosas hay que trabajárselas porque de nada no viene nada, y por desgracia cuando tú no lo puedes hacer todo y dependes de los demás tienes que lidiar con este tipo de gente, no lo digo por nada en concreto (o sí) sino porque por desgracia he tenido que toparme con mucha gente así a lo largo de mi vida.
Volviendo a mi estrés repentino al que voy a tener que encontrar remedio pronto porque si no volver a la rutina va a ser morir, voy a tener que volver a esos ejercicios de relajación que me enseñaron hace tiempo y voy a tener que respirar dos veces profundamente antes de afrontar ciertas cosas porque si no volarán platos, lámparas y lo que se me ponga por medio.
Así que a respirar se ha dicho y afrontar todo lo que venga como siempre he hecho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario