jueves, 31 de diciembre de 2009

Happy new year, happy life!

Realmente no se qué hacer ni que pensar, es una sensación demasiado extraña la que tengo ahora mismo. Por un lado se termina este gran año y tengo que acordarme de todos y cada uno de los momentos que he vivido y por otro empiezan una nueva época, aunque yo ya me he propuesto, sí, primer y único propósito de año nuevo, que nada cambie, que todo siga igual, que un numero mas o un numero menos no haga que nada ni nadie varíe ni lo más mínimo.


Y estoy segura de que mi propósito no será demasiado difícil de cumplir, lo más importante como siempre es no hacer excesivo caso al tiempo, ese que por mucho que nos empeñemos nunca vuelve ni volverá atrás, por mucho que quisiera volver a encontrarme en la primavera de este gran y magnifico año.

Es época de hacer balance sí, pero por una cosa o por otra este año me ha tocado hacerlo más de una vez. Mi vida ha dado varios giros de 360 grados, unos con mi respaldo y otros que me hubiera gustado no tener que dar.

Como todo en mi vida, y esto no iba a ser menos, el 2009 no empezó demasiado bien, pero si hay algo de lo que he aprendido en estos últimos años es que hay que tener paciencia, que todo al final acaba teniendo sus frutos incluso la una larga espera. Creo y estoy segura que este año para mí empezó el 20 de febrero que ahí fue cuando realmente empezamos a disfrutar y a darnos cuenta que la vida hay que vivirla y más si eres joven y estas en una carrera que no te gusta y en un sitio en el que lo último que quieres es amargarte.

Así que la época primavera-verano fue un tiempo de constantes fines de semana, con todo lo que conlleva; alcohol, fiestas, diversión, risas, cachondeo, fotos, videos, PRAR y sobre todo pasarlo bien, que estoy segura que otra cosa no, pero eso lo hicimos y mucho.

Después llegó junio y con eso mis constantes ralladuras de cabeza que al final tuvieron un porqué y de hecho ya me he convertido en la bruja oficial.

El verano fue un momento bastante extraño, por un lado lo pasé fatal, no iba volver a Sevilla como yo ya me temía, pero iba a estudiar aquello con lo que soñaba desde pequeña y encima en la gran capital y después, esas tres semanas en Londres que por muy mal que lo pasáramos y por muchos problemas que tuvimos fueron tres semanas increíbles.
Con septiembre llegaron las despedidas oficiales, que la verdad nunca son ni serán eso, porque Sevilla es mi sitio y lo será siempre, por muy lejos que esté. Y llegó la vida en la gran capital, al principio horrible, difícil e incluso agobiante pero que poco a poco y con ayuda de algunas personitas se está convirtiendo en una época bastante más agradable de lo que yo esperaba.

Pero sin duda si hay algo con lo que me tengo que quedar de este gran año y eso que es muy complicado, es haber encontrado a unas persona, mágicas, que me van a acompañar de por vida y que en muy poco tiempo se han convertido en mi familia, en mis hermanos escogidos, en amigos de los de verdad y sólo por esto y por ellos todo ha merecido y merece la pena.

Aunque también me tengo que acordar de la muchísima gente que ha pasado por mi vida estos 365 días, desde esa gente tan especial para mí, hasta las guiras, pasando por compañeros de clase, gente de todo el mundo, de todos los rincones de España y de los que me quedo con recuerdos más o menos especiales pero importantes todos ellos.

Así que lo único que espero y deseo es que un uno y un cero no signifiquen nada por muy pares que sean y por mucho que no me gusten y que todo siga exactamente igual que lo está siendo hasta ahora.

Por lo demás feliz año, feliz nueva década, feliz par, feliz veinte dentro de nada y sobre todo mucha salud para todos y que disfrutéis cada segundo que la mayoría de las veces vale la pena.

sábado, 26 de diciembre de 2009

One minute, one hour, one day, one year

El tiempo que se va nunca volverá ni aunque tú te empeñes.


Aunque no queramos esto siempre será la cruel y dura realidad, por mucho que queramos volver atrás, revivir muchos de los grandes momentos que hemos vivido, el tiempo nunca hará que cumplamos estos sueños.


Pasan los minutos, pasan las horas, pasan los días y pasan los años, aunque hagamos todo lo posible para que todo perdure, en cuanto menos te lo esperas estas dándote cuenta que otro minuto, otra hora, otro día, otro año ha pasado por tu vida.


Lo peor de todo es que en esos momentos en lo que lo estas pasando bien, esos mismos en los que te quedarías de por vida, son aquellos que más rápido pasan, y esos que recuerdas con más anhelo.


Últimamente por mi cabeza pasa demasiado esa palabra, el tiempo, pero es porque he tenido un minuto, una hora, un día, un año demasiado perfecto.


Así cuanto más nos empeñamos en quedarnos en un tiempo, ese mismo, menos volverá.


Eso sí, siempre nos quedaran los recuerdos, esos si perduran por mucho tiempo que pase.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Merry Xmas

Se supone que tengo que felicitar a todo el mundo y disfrutar de esta noche que se supone que es tan especial, pero como ya he dicho y redicho está siendo y será una navidad muy rara para mí.


Hace mucho que estas fechas no me gustan tanto como debieran, creo que he perdido esa ilusión que tenia de pequeña, ya ni siquiera ponemos árbol y los regalos son en mano, sin papel y sin esa expectación que tiene uno cuando es pequeño y no sabe lo que le deparará.


Por otro lado, significa que a este año ya sólo le quedan 7 días. Una semana para disfrutar del año más especial de mi vida y para empezar a despedirme de él, algo que me va a costar muchas lágrimas y mucho dolor. Es raro, si ese es el adjetivo para describir lo que siento por dentro, aunque bueno me alegra estar aquí con la familia y en casa algo que estoy echando mucho de menos estos últimos meses.


Para los demás Feliz Navidad, que todos vuestros deseos, ilusiones y esperanzas se cumplan y que seáis muy felices y que tengáis salud que eso es lo más importante.


Un besito

sábado, 19 de diciembre de 2009

A bit more, a bit less

Me acabo de dar cuenta que ha terminado mi primera etapa madrileña y yo sin enterarme. Antes, al escribir un mensaje de despedida a una amiga lo pensé y sí, los primeros tres meses en la capital llegan a su fin y la verdad es que el final tiene un sabor bastante dulce, así que volveré a pensar aquello de que no todo es como empieza sino como acaba, otras sabias palabras del gran refranero español.


En fin, todo empezó hace ya tres meses, choqué con la gran ciudad de una forma bastante aparatosa, pero el tiempo, ese que como siempre digo, a veces nos ayuda y a veces nos da la espalda, esta vez me ha servido de gran ayuda ya que las cosas están comenzando a sonreírme bastante.


El tiempo también me ha ayudado a darme cuenta que en la vida solo aparecen de vez en cuando algunas personas que son aquellas que te van a acompañar y aunque no lo queramos esas personas por suerte o por desgracia son muy pocas, pero las que lo son, lo son de verdad.


Si me tuviera que quedar con sólo una cosa de estos tres meses, además de todo lo que he vivido y de darme cuenta de que los sueños pueden llegar a cumplirse con mucho esfuerzo y paciencia, me quedaría con ese momento mágico abrazada a una de las personas más importantes de mi vida y a otra que creo y confío en que llegará a convertirse en otra.


Han sido tres meses muy agitados, que me han servido para madurar otro poquito más y para aprender a ser todavía más paciente, a saber echar de menos, a darme cuenta que soy importante para bastante gente, algo que nunca creí que llegaría a pasar y sobre todo para sentir todavía más vocación que creo que ya era innata en mí.


Lo bueno es que todavía queda 2009 para rato.

lunes, 14 de diciembre de 2009

The last 48 hours

Son tantas cosas las vividas en estas últimas 48 horas que no sería capaz de quedarme con solo una.


Lo he pasado mal por una parte, básicamente por mi culpa, pero también lo he pasado muy bien. Fue muy extraño ver como tenía conmigo a dos de las personas más importantes de mi vida y juntos en Madrid. Al final va a ser verdad eso del km.0, el punto de partida, el punto de reunión, el centro de todo.


Por otro lado, el concierto, creo que en mi vida había disfrutado tanto de algo, fue tan grande, vibré, salté, canté, me emocioné, me reí, grité... Pero sobre todo, me acordaré siempre de ese “Mágico” que tanto me acompaña y que pude disfrutar abrazada a gente mágica para mí y de la creo que me seguirá acompañando mucho tiempo.


Sigo acordándome de momentos, y eso que hay de muchos de los cuales no puedo, y me quedo con lo intenso que ha sido todo.

Gracias a la gente que me ha acompañado estas 48 horas.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Bad days

Hay días en los que uno no debería de levantarse de la cama y eso que es exactamente uno de los días en los que te has propuesto levantarte pronto para hacer muchas cosas. Pues no, en esos días la vida te pone mil problemas por medio para que te acuerdes de lo a gusto que se estaba tapado con el edredón y durmiendo a pierna suelta.


Pues bien no pueden pasar más cosas a la vez, se rompe la lavadora, justo cuando tienes tu ropa mojadita dentro, te vuelves a pelear con esas compañeras de piso a las que tanto adoras y tanto te quieren, esperas una llamada, que no tienes la certeza si algún día se llegará a producir, tienes que terminar un trabajo del que no sabes ni cómo empezar, y encima se aproxima un fin de semana cuanto menos ajetreado.


Y aquí te encuentras tú delante del ordenador escribiendo estas reflexiones para desahogarte un poco, porque realmente no sabes qué hacer con tu vida y con tus penas.


En fin, la vida a veces es demasiado puñetera, maldito karma.

domingo, 6 de diciembre de 2009

My home

No hay nada mejor que volver a casa después de un tiempo fuera y ver que todo sigue tal y como lo dejaste; en tu mesita de noche, el libro que te dejaste olvidado con la última página que leíste marcada, la toalla limpia colgada en tu gancho de siempre, el huequecito del sofá sin haber cambiado ni un poquito y sobre todo tus seres queridos esperándote con los brazos abiertos.


Hace ya más de un año que me fui y todo sigue igual. Es extraño el año pasado no añoraba tanto todo esto y ahora se me hace raro estar aquí, es como un sueño, la ropa limpia huele a hogar, la comida sabe como nunca, hasta los besos y abrazos se sienten de otra forma. Además los resfriados aquí no parecen ni existir.


Así que disfrutaré como nunca estos días que bastante falta me hacían, sobre todo mentalmente que estaba bastante al límite de fuerzas y sobre todo cargaré pilas para poder pasar estas dos últimas semanas lo mejor posible.


En el fondo me va a gustar la Navidad, porque como el anuncio del turrón, volveré a casa.


P.d.: Me estoy dando cuenta que esto cada vez esta tornando más a un diario.

martes, 1 de diciembre de 2009

December

Uno de diciembre sí, empieza el último mes del año y vuelvo a un mes de los que no me gustan. Par, feo, navideño, frio y sobre todo un mes que huele a despedida, a cierre, a paso del tiempo.


Otra vez vuelvo a estar peleada con el tiempo, me hubiera gustado quedarme en ese bonito noviembre, pero como siempre no puede ser.


Con la llegada de diciembre se va acercando algo que temo y mucho. Aunque si realmente me pongo a pensar es la primera vez en mi vida que tengo esta sensación. Tengo miedo a que termine este 2009 tan fabuloso, temo lo que me deparará el futuro, me angustia tener que pensar que todo se acabe.


Como he dicho es la primera vez que tengo esta sensación, porque también este último ha sido el mejor año de mi vida recordable, y eso que no todo empezó con las uvas y la bajada del péndulo. Mi 2009 empezó el día 20 de febrero y tengo clarísimo que nunca lo olvidaré.


No es tiempo todavía para hacer balance, pero hay una cosa que tengo clara y que espero que yo misma pueda cumplirla; estos 31 días que quedan pretendo disfrutarlos y aprovecharlos como si se me fuera la misma vida en ello y con esto poder terminar de alguna forma con mi aversión a este último mes del año.


Lo dicho, odio Diciembre.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Words

Parole, parole, parole como decía la canción.


¿Para qué sirven las palabras? Es algo que siempre me he preguntado, y definitivamente creo, que no sirven para nada.


Una palabra bonita te crea una ilusión falsa y cruel que a los dos minutos pierdes cuando otra palabra te hace despertar de repente. Son armas no ya de doble, sino de triple filo.


Las hay preciosas, increíblemente encantadoras, bonitas, reales, por las cuales el mundo puede llegar a cambiar en un momento, pero por mucho que queramos la mayoría de las veces no es así.


Las palabras definitivamente se las lleva el viento, crean confusión, malestar, hipocresía, falsas esperanzas, traición, ilusiones, sueños rotos… También he de confesar que a veces un buen consejo unas palabras dichas en el momento adecuado te hacen reflexionar y te ayudan, pero yo sigo prefiriendo los hechos.


Como futura periodista sé que tengo que tener el don de la palabra, tengo que saber jugar con ellas como si fuera un parchís y sé que tengo que llegar a transmitir mis sentimientos, pensamientos, visiones, opiniones… Pero también sé que si no hay hechos no hay palabras.


Y si, la palabra nunca es el hecho.


Por eso como dijo Paul Éluard: “Necesitamos pocas palabras para expresar lo esencial; necesitamos todas las palabras para hacerlo real”

lunes, 23 de noviembre de 2009

For everyone who is there

Hoy es uno de esos días en los que me he dado cuenta lo que vale la amistad y en los que tengo que olvidar todo lo demás.


No sé extraña razón ha podido pasar por mi mente tan siquiera esa duda por un momento, los amigos son muy pocos, los de verdad, los demás tan sólo son un par de tontos que se creen mucho y no valen nada y con esto no quiero decir que aparte de los amigos de verdad haya podido llegar a conocer a gente muy interesante pero que solo son conocidos. También existe esa tercera clase de personas que crees que son amigos de los de verdad pero luego traicionan la lealtad que es la primera prueba de la amistad, pero en éstos es una pérdida de tiempo tan siquiera detenerse a explicarlos.


También sé que a veces me aferro demasiado a ciertas ilusiones o cosas que luego solo son eso, y que descuido muchas otras cosas que realmente son importantes. Por desgracia la mayoría de las veces me doy cuenta cuando ya es demasiado tarde pero hay otras como es el caso de hoy, que después de maldecirme mil veces me he dado cuenta a tiempo y he podido disfrutar de mi victoria sobre las ralladuras y las paranoias.


Por eso la amistad es un rayo de luz cuando todo está a oscuras, una brisa fresca cuando estamos en el más puro desierto, una llave para abrir tu corazón, una mano que te sujeta para no caer al vacío, un hombro para llorar cuando lo necesitas y una boca para aconsejarte con las mejores palabras.


Por eso la amistad es lo más importante.


Así que, gracias a los que sabéis que lo sois, simplemente por el hecho de estar ahí.

viernes, 20 de noviembre de 2009

I wanna be the eyes of the world

El otro día en clase nos dijeron que contestáramos a la pregunta de ¿Por qué quiero ser periodista? Y a mi sinceramente me costó poco responder.


Llevo desde que tengo uso de razón con esta idea en la cabeza, yo creo que entonces ni siquiera sabía lo que era. Lo típico que siempre te pregunta la gente cuando tienes 4 o 5 años de ¿qué quieres ser de mayor? Yo no respondía como todas: médico o profesora o peluquera, no, yo quería ser periodista.


Aunque he de decir que nunca se lo dije a nadie y un día con 13 o 14 años me decanté definitivamente. Mi vida era tener un micrófono en la mano, escribir y poder contar la realidad al mundo, lo que veo, que mi voz sirva de ojos al mundo y que la gente se sienta identificada con lo que yo pueda llegar a escribir, decir y transmitir.


Contar la realidad con objetividad, que mis palabras fluyan y el mundo se entere de lo que pasa.


Aunque realmente mi gran sueño es poder retransmitir y vivir unos grandes Juegos Olímpicos. Algún día será ¿por qué no?.


Esa foto algún día volverá a repetirse. Lo prometí y lo prometo.

lunes, 16 de noviembre de 2009

November

No sé porque extraña razón me ha dado en este momento por recordar, por ver fotos antiguas, por leer cosas que escribí hace tiempo y me he dado cuenta que el tiempo pasa demasiado rápido y sin que nos demos cuenta.


Todavía recuerdo como si fuera ayer, aquel 9 de Noviembre con todo lo que pasó. Todavía recuerdo el cumpleaños de la mancha negra. Y aquí estoy, otra vez en Noviembre y como dice la canción quiero pensar que Noviembre nos hará regresar.


Me gusta Noviembre ciertamente, es el último mes impar del año, y es una época en la que se va notando ya el invierno que viene y yo soy de las personas que les encanta el frio, el poder taparte al lado de la calefacción. Ponerte miles de capas, las bufandas, los pañuelos, todo lo que tenga que ver con el frio me encanta y por eso el mes Noviembre es uno de mis meses favoritos del año.


Aunque por otra parte es un mes en el que se va notando la llegada de mi odiada navidad, si soy una de las miles de personas que odian la navidad, ya que ya empiezan a poner las típicas lucecitas por todos lados y esto hace que se vaya acercando el fin de año, otra de las cosas que odio y que haga que me replanteé el tiempo.


También me estoy dando cuenta que este Noviembre está siendo bueno para mí. Por fin estoy empezando a darme cuenta que tengo un pequeño lugar en este mundo madrileño y de algún modo la suerte, aunque sea de forma muy pequeña, creo que está comenzando a sonreírme.


Por otro lado, sigo percatándome que echo de menos y mucho, demasiadas cosas y eso tampoco es bueno, aunque estoy empezando a aprender a no comparar.


Me encantaría recuperar aquel 9 de noviembre y esa noche de risas increíble, pero sé que el tiempo es algo que por mucho que queramos no podemos controlar.

viernes, 13 de noviembre de 2009

hating vacation Monday's

Estoy rara, sí, ese es el adjetivo que ahora mismo pasa por mi mente. Llevo una semana que no sé qué me pasa. Creo que es difícil explicarlo pero una de las claves es que hemos tenido un lunes de fiesta y yo desde hace un año odio los puentes porque todo el mundo se va a casa, está con su familia y amigos o la gente que es del lugar se va y la ciudad queda vacía y más aburrida todavía. Odio esos lunes en los que no sabes bien que hacer, en la tele lo típico por la mañana marujeos, por la tarde más de lo mismo. Te tiras todo el día sin hacer realmente nada y cuando te das cuenta ya es de noche y tú te acuerdas que deberías haber estudiado o repasado estos apuntes o haberte leído tal libro y no lo has hecho.


Un lunes de fiesta es un día de vida perdido para cualquier estudiante como yo que estamos lejos de casa y por eso los odio.


Después días de agobio y más agobio, el trabajo por aquí, el examen por allí, esperando respuestas por otro lado y por fin cuando me voy a dar cuenta volvemos a estar a viernes y otra vez fin de semana.
Explicando todo esto parece que se me ha pasado la semana bastante rápida, pero para nada es así, esta última semana sin saber a ciencia cierta el por qué ha sido una semana demasiado larga.
Y lo peor de todo es que no sé que hacer.


Menos mal que ya solo quedan catorce días.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Lucky?

Suertuda me llaman por ahí, afortunada rezan las pancartas, qué potra tienes me dice el otro, te envidio tanto leo por otro sitio.  Y yo no sé muy bien que contestar a todo esto.


Suerte, azar, fortuna, casualidad, fatalidad, potra, chorra, sino, porvenir... No pienso en absoluto que todos éstos adjetivos sean realmente los que vayan conmigo. Tengo suerte sí, pero igual que todo el mundo, ni más ni menos. Es más a veces, en muchas ocasiones, me llego a plantear el por qué de muchas de las cosas que me pasan, simplemente porque no tienen nada que ver con la suerte, sino más bien al contrario.


Eso sí, en esta vida las cosas no pasan por suerte o desgracia, el destino las pone ahí por algo pero también hay otras que si no lo trabajas, sino pones empeño en ello nunca lo conseguirás, ni con suerte, ni con ayuda.


Otra cosa es echarle cara al asunto, que es algo muy distinto, primero hay que trabajárselo y después está la cara o simplemente la curiosidad, algo que a veces te ayuda o te juega malas pasadas. Pero hay que arriesgarse, el que no se arriesga no gana. Sin esto hoy en día, creedme no se va a ningún sitio.


Y la gente que todavía crea que todo es por suerte, pues que espere sentada, porque sólo con eso no se consigue nada.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Life is not easy, everything needs work

Los amigos son los hermanos escogidos, nueva definición de amistad, nueva pregunta que ronda por mi mente, ¿será verdad que los escogemos? Creo que no, que hay alguien que escoge por nosotros y ese no es otro que el destino. Algunas veces te los encuentras por el camino, otras chocas o directamente aparecen sin que te des cuenta.  También hay ocasiones en las que las casualidades hacen que conoces a esa u otra persona que luego da, otra vez, la casualidad, que se convierten en esa pequeña otra familia que te acompaña de por vida.


Otras veces, sin embargo, la amistad cuesta, trabajo, sudor y lágrimas, pero el esfuerzo merece la pena porque después todo se ve recompensado aunque sólo sea con una sonrisa, un abrazo o una charla en medio de la nada.
Pero todo esto no es nada sin trabajar, la amistad hay que ganársela, estar ahí también cuando alguien te necesita, no ser sólo tú el que reciba, sino también dar todo lo que puedas y más. Nunca será suficiente.


Y volviendo al destino, que tanto baraja nuestros naipes, ¿alguna vez dejaremos de preguntarnos el por qué de algo? Yo por lo menos creo que no. Por alguna extraña razón tengo que darle vueltas a todas las cosas, y el destino y la amistad siempre están entre ellas.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Ma vie en Rose

“…Ojos que hacen bajar los nuestros, una risa que se pierde sobre su boca, he aquí el retrato sin retoque del hombre a quien pertenezco.
Cuando me toma en sus brazos, me habla en voz baja, veo la vida en rosa, me dice palabras de amor, todos los días palabras y más palabras y eso hace que sienta algo muy fuerte.
Está dentro de mi corazón, siento una felicidad enorme de la cual conozco el motivo, él es para mí y yo para él, para toda la vida. Me lo dijo, lo juró por la vida y en cuanto lo percibo, entonces siento en mí, mi corazón latir...
Noches de amor, terminar sin más, una gran felicidad, no hay problemas, todas las penas se borran, soy feliz, feliz a morir…”


Me encantaría que estas palabras fueran mías, que yo las sintiera, que yo deseara todo eso, pero simplemente es un fragmento de la “vie en rose”.
Pero también he de decir que yo también tengo mi propia “vie en rose” y en ésta también está llena de felicidad, amor y cariño aunque no siempre es así.
Todavía sigo dándole vueltas a esa frase que escuché, “La vida no es más que una suma de recuerdos” y los míos últimamente son increíbles, mágicos, preciosos, sinceros…


Vuelvo a subirme en el carrusel, en la noria en la que desde hace un año se ha convertido mi vida, y otra vez retorno a la realidad, estos tres días no han sido sino un sueño dulce y placentero del que no me hubiera gustado despertarme, pero la vida es así.


Todo volverá a quedar en el recuerdo, mi recuerdo, mi “vie en rose”.

jueves, 29 de octubre de 2009

Everyday is gonna be a good day

Ya.
Nervios, tensión, ansia, ganas, ilusión, felicidad, simpatía, amistad...
Se me hace raro volver, porque por un lado estoy volviendo a casa, a mi hogar, a mi sitio, pero por otro lado sólo lo hago como visita, no vuelvo para quedarme, eso sí disfrutaré cada minuto, esta vez ya he aprendido la lección.
Estoy nerviosa, ansiosa, ilusionada, feliz, necesito veros ya, necesito que estas horas pasen tan rápido como nunca, pero también necesito que después el tiempo se pare y todo se quede así para siempre.
Sé que será todo inolvidable, con miles de recuerdos como siempre, pero también sé que ahí estaréis vosotros como siempre esperándome con los brazos abiertos y sin que nada haya cambiado en este tiempo.
Sois mi familia ya lo dije una vez y cada vez me doy más cuenta de ellos.
Por un finde inolvidable, por PRAR, por Sevilla...

martes, 27 de octubre de 2009

Three

Tres.


Simplemente eso.
No sé qué pasará, no sé que dejará de pasar. Desde hace exactamente un año me he dado cuenta que la vida no se planea simplemente pasa. El destino a veces cruel, otras veces mi aliado hace que todo pase y que todo tenga un por qué.


Me estoy volviendo a ilusionar con algo, he vuelto a acordarme de la foto, he vuelto a recordar el por qué estoy aquí, el por qué de ese sueño que llevo persiguiendo desde que tengo uso de razón. Y para esto sólo bastaron dos horas, dos horas que hicieron que no se me quitara la piel de gallina, que no dejara de sonreír, dos horas en las que soñé como nunca lo había hecho.
Muchas veces me preguntan el por qué de mi elección, por qué eso y no otra cosa, y la respuesta está ahí, porque sueño, porque cada vez que me acuerdo me tiembla todo, porque quiero estar ahí, porque mi vida es esa, porque esta es mi ilusión, por la que me levanto cada día.


Algún día tendré esa maravillosa foto entre mis manos y será mía pasa siempre. Esa foto que tanto significa en mi vida, una pequeña foto en blanco y negro que es la respuesta a todas las preguntas.
Todo en la vida tiene un por qué y cada vez me doy más cuenta de eso. Y aquí me hayo viendo el cielo azul y las nubes blancas y soñando que ese micrófono amarillo algún día estará entre mis manos.


Tres.

domingo, 25 de octubre de 2009

Illusions

Creo que por fin estoy empezando a entender el significado de la palabra ilusión. La RAE se refiere a ella como distorsión de una percepción sensorial, lo que viene a decir que una ilusión es algo falso, algo no válido, algo que nunca alcanzaremos. Pero yo me he hecho mi propio significado, para mi ilusión es sentir, reír, temblar, creer, dudar, esperar, querer.


Una frase muy antigua dice que de ilusiones se vive, y no puedo estar más de acuerdo con ella, ¿qué seríamos nosotros despertándonos cada mañana sin algo ahí por lo que luchar? Una ilusión puede ser por algo, por alguien, incluso por uno mismo, y en mi tímida opinión personal una ilusión debe ser por todo.


En los días grises en los que uno se despierta pensando que nunca debería de haberse levantado, en los momentos en los que queremos que el mundo no vaya con nosotros de repente aparece algo que hace que todo cambie. A veces un pequeño gesto que nos hace sonreír, una mirada, otra sonrisa, o simplemente una bonita palabra evocan hacia este sentimiento.


Yo creo que hay que tener ilusiones aunque sean irrisorias, ridículas y distorsionadas, de vez en cuando alegran, hacen que uno salga del pozo, del túnel negro y sí, nos llevan la mayoría de veces a equívocos. pero el momento de felicidad no nos lo puede quitar nadie.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Friendship never ends

Me estoy empezando a dar cuenta de que la vida es una puta casualidad, que en un minuto todo puede cambiar, sin quererlo y sin que nos demos cuenta. De un minuto a otro decidí que Sevilla sería mi hogar, que aunque no entrara donde quería me iba a ir. Y de un minuto a otro me he dado cuenta que todo eso quedó atrás, si por fin voy a hacer lo que quiero, ¿pero a qué precio? Sé que tengo que ser egoísta y tengo que pensar por mi por primera vez y esto es lo que me toca y lo mejor para mí. Pero… hay tanto que dejaré atrás.


Mis paseos solitarios por el centro escuchando música o simplemente pensando. Nuestros bancos autistas, o los de las 7 de la mañana.
El rio, que tantas bonitas fotos ha dado. Mi piso, si, no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, ya, ya lo sé. El c4 y el c3, por dios echaré de menos unos autobuses.


Pero sobre todo os echaré de menos a vosotros. Me he dado cuenta de que soy bruja y llevaba demasiado tiempo pensando y diciendo que el año que viene iba a cambiar todo y que deberíamos disfrutar el tiempo que nos quedaba y por desgracia tenía razón. Nunca pensé que el cambio iba a ser este y que yo era la protagonista, pero así ha sido.


Lo único que me consuela, que ya es algo, es que la distancia no es insalvable, que seguiré haciendo visitas de vez en cuando y que nos veremos. Eso, lo prometo.


Espero que la distancia no haga el olvido, que no perdamos esto tan fuerte que tenemos entre nosotros, que cualquiera diría que no hace ni un año que nos conocemos, pero para mí más que verdaderos amigos, os habéis convertido en familia. Y la familia no se pierde, siempre está ahí. Y eso es lo que quiero que pase.


Si, es cierto, todo quedará en recuerdos, imágenes, fotos, videos, pero no quiero que todo que en eso en recuerdos, necesito que siga siendo todo igual que nada cambie.


Mucha gente piensa que como puede llegar a unirse tanto a unas personas en tan poco tiempo, y si, a veces yo también me lo pregunto. Hay muchas cosas que he hecho, he vivido, he sentido con vosotros que no lo había hecho nunca en toda mi vida, y me siento tan bien de poder haberlo hecho con vosotros.
Sé que ahora mismo lo veo todo negro y sin salida, y que cuando empiece a hacerme a Madrid todo cambiará pero es que han sido muchísimas cosas en demasiado poco tiempo. Ese es el gran problema, el tiempo. Ahora me arrepiento de algunas cosas que no hecho, de las cosas que hice sin querer, o de los momentos en los que no disfruté a tope y ya se, es demasiado tarde para todo, pero en fin, tampoco tenemos una máquina que vuelva el tiempo atrás.


Siempre quedaran recuerdos, pero esos, no los olvidare jamás.


(sigue gustándome y sigo pensando lo mismo por mucho tiempo que pase)

martes, 20 de octubre de 2009

The smile

Ella sonreía cada vez que veía algo que tuviera que ver con él. Era un recuerdo en su mente de una noche de verano, pero lo tenía clavado como una espina en su corazón.
Habían pasado ya cinco años y ella seguía anhelándole como si hubiera sido ayer, no era su cara lo que le traía tantos recuerdos, sino esa sonrisa que hacía que el cielo nublado se volviera soleado, que la noche se volviera día, esa maravillosa dentadura blanca como el nácar, que lo iluminaba todo.
Tenía la imagen tan clara y tan perfecta que siempre que conocía a alguien creía ver esos dientes, esa sonrisa. Nunca más volvió a ver nada parecido, nunca más lo olvidó.
Era solo una niña cuando le conoció, no contaban con más de diez años, pero para ella lo significó todo. No se acuerda de un nombre, ni siquiera de la mirada, en su mente sólo estaba esa sonrisa.
Un día paseando por la calle, en un día gris, triste, no lo estaba pasando bien, volvió a verle, estaba sentado en un banco en el parque, escuchando música con su mp3, y sonriendo a una niña que jugaba, se paró en seco y le vio, si, era él, era la sonrisa que tanto anhelaba, era ese recuerdo imborrable de su mente y de su corazón.
De pronto dudaba, no sabía qué hacer, era su oportunidad o ahora o nunca. Si no la aprovechaba nunca más volvería a ser feliz realmente, nunca más olvidaría ese recuerdo que tantos años le duraba, y por fin se armó de valor y se acercó.
A su lado el banco estaba vacío, allí se sentó y disimulando se puso a observar a los niños que jugaban, sobre todo a una niña, preciosa, perfecta, con unos ojos claros enormes y el pelito rizado, ¿y si alguno era su hijo?, ¿y si estaba casado? ¿Y…?.
Dudó y mucho, su corazón decía que se le acercara, que preguntara que hiciera algo, pero su fría mente le decía lo contrario.
Por fin, se armó de valor y le dijo: hola, ¿te acuerdas?, verano del 95, playa de Gandía, soy Carla.
Él la miró, y sin dudarlo se abalanzó sobre ella y le abrazó. “Nunca te había olvidado, tus ojos quedaron clavados como flechas en mi corazón, nunca pensé que volvería a verte”.
Ninguno era su hijo, no estaba casado, siempre había estado esperando el momento en que esa mirada se cruzara con esa sonrisa.
Y esperando, esperando, se dieron cuenta que no hace falta tener prisa, solo esperar y que la vida te haga cruzarte con él o con ella en el momento preciso.

sábado, 17 de octubre de 2009

Little Rose

He vuelto al pasado, durante un momento, pero he vuelto a ser pequeña. La niña que supongo que todavía llevo dentro ha salido a relucir. He disfrutado. Por un segundo mi mundo se ha parado cual niño con zapatos nuevos, sí, como una niña.
He vuelto a ver dibujitos como yo les llamaba, he vuelto a recordar a Punky Brewster, a las mañanas eternas de verano pegada a ese viejo cacharro que sin darnos cuenta nos hace tan felices.
He vuelto a recordar a mi madre diciéndome que dejara la tele que ya era suficiente por hoy.
He visto a mi padre leyéndome cuentos antes de dormir, siempre era yo la protagonista, la princesa que termina felizmente con su príncipe, cuentos que continuaba en mis sueños.
He visto a Peter Pan, a Wendy, a Campanilla y a todos los niños perdidos, mi película preferida que mi madre tuvo que guardar porque la cinta ya estaba rallada de tanto rebobinarla, que lejos queda eso del VHS.
Me he acordado de mi Nancy, de mi Rosaura y del Action Man que le quitaba a mi hermano para que hiciera de Ken.
Me han dolido las rodillas al acordarme de todas las caídas, de cómo aprendí a montar en bici, cayéndome una y mil veces, pero nunca me daba por vencida, así era todo como un juego, te caías y te volvías a levantar, como debería de seguir siendo hoy. Nada nos dolía, éramos de hierro, nada nos distraía del juego.
He vuelto a recordar esa época de mi vida, en la cual todos somos tan inofensivos, tan ilusos que no nos damos cuenta de nada, pero por eso mismo somos tan felices.
Con cinco años no sabes lo que es una ralladura, una traición, la tristeza… con cinco años una ralladura significaba el que no te escogieran el primero en el equipo para jugar al futbol o al balón prisionero. Una traición significaba que tu amigo no te diera la mitad de su chuchería. Que tu amiga te dijera “no te junto” te provocaba una tristeza tan inmensa que parecía que se caía el mundo, cuando al minuto ya se había olvidado todo.
Con cinco años no sabes lo que significa la palabra envidia, y el mundo se acababa con un simple castigo en el recreo.
Me acuerdo de las horas y horas que me tiraba sin pensar ni hacer nada, cuando ahora en cinco minutos puedo cambiar toda mi existencia.
Me he vuelto a comprar gomitas con el duro que me había dado mi abuelo. Mi padre me ha vuelto a comprar la bolsa gigante de gusanitos que sólo costaba cinco duros.
He encontrado mi walkman y he vuelto a escuchar mi cinta de las Spice Girls, bailando a la vez como una loca.
He vuelto a construir una cabaña para refugiarme de los malos, con dos palos y dos plásticos viejos.
Me he dado cuenta que vivir sin ordenador es posible, ya que yo lo hacía.
Y recordando y recordando me he dado cuenta que tampoco ha pasado tanto tiempo, sólo 19 años, y, son un mundo.

viernes, 16 de octubre de 2009

Make-up girl

Estoy delante del espejo intentando maquillarme, hemos quedado dentro de veinte minutos, un mundo todavía. Estoy ansiosa, no sé que mas hacer, me he retocado mil veces me he echado tres veces perfume, he revuelto todo mi armario buscando la ropa adecuada, pero aquí sigo delante de mi espejo dándole una y mil vueltas a todo.


El corazón se me acelera, hace tanto que no tenía esta sensación. Y sí, tú la estas provocando, tú estás haciendo que este más nerviosa que nunca, tú haces que dé un salto cada vez que escucho el teléfono, tú haces que se me ponga la piel de gallina cada vez que escucho tu nombre o oigo una canción que me recuerda a ti.


Me vuelvo a mirar en el espejo y ahora me veo yo, sí, estoy mirándome de arriba abajo sin parar para darme la vuelta, sin detestarme, sin pensar en el pasado, sin verme mal, todo lo contrario, por primera vez en mi vida me veo guapa, guapísima. Me brillan los ojos, tengo una sonrisa de tonta que no se me quita de la boca, si, parece que estoy sintiendo esa palabra que tanto me cuesta pronunciar, amor, cuatro letras, sólo cuatro, a, m, o, r, que juntas forman una palabra preciosa, una palabra que siempre he odiado, que nunca me ha gustado, pero supongo que será porque nunca la he sentido realmente hasta ahora.


Me cuesta creer que sea yo la que pronuncie esa palabra, que mis labios formen un vocablo que siempre ha sido tabú para mí.
Pero me alegro, me alegro de que nunca haya sentido eso, amor, porque ahora que lo siento de verdad y plenamente me doy cuenta lo bonito que es, el sentimiento tan sincero, y que cuando a tus oídos llega desde otra persona, lo plena que se siente una persona.


Sigo mirándome al espejo, mis pensamientos han hecho que pierda diez minutos, todavía me quedan otros diez. Ya empiezo a sentir mariposas en el estómago, que expresión más inútil, ¿mariposas?, lo que tengo es un dolor tan fuerte, que avanza a cosquilleo pero que hace que me tiemble todo, si a esto le llaman mariposas pues perfecto.


Necesito que vengas ya, ver tu sonrisa, y sentir tus labios en mi mejilla y tus brazos fuertes al abrazarme. Necesito oler tu perfume al acercarte a mí. Necesito ver esos ojos que brillan tan fuertes como los míos. Necesito oír de tu voz pronunciando una palabra, La Palabra.


Escucho un ruido, es la puerta, alguien llama, me imagino que eres tú. Vuelvo a escucharlo, me levanto, me doy cuenta que me había quedado dormida, me doy cuenta que estaba soñando, me doy cuenta que tú no existes, que sólo eres producto de mi imaginación. Mi mente te crea, y al segundo desapareces como alma que lleva al diablo, me levanto y me miro al espejo, al de verdad, que ilusa soy, me digo a mi misma. Ilusa y tonta, aunque también reflexiono, algún día tendrás que aparecer de verdad, algún día…