Suertuda me llaman por ahí, afortunada rezan las pancartas, qué potra tienes me dice el otro, te envidio tanto leo por otro sitio. Y yo no sé muy bien que contestar a todo esto.
Suerte, azar, fortuna, casualidad, fatalidad, potra, chorra, sino, porvenir... No pienso en absoluto que todos éstos adjetivos sean realmente los que vayan conmigo. Tengo suerte sí, pero igual que todo el mundo, ni más ni menos. Es más a veces, en muchas ocasiones, me llego a plantear el por qué de muchas de las cosas que me pasan, simplemente porque no tienen nada que ver con la suerte, sino más bien al contrario.
Eso sí, en esta vida las cosas no pasan por suerte o desgracia, el destino las pone ahí por algo pero también hay otras que si no lo trabajas, sino pones empeño en ello nunca lo conseguirás, ni con suerte, ni con ayuda.
Otra cosa es echarle cara al asunto, que es algo muy distinto, primero hay que trabajárselo y después está la cara o simplemente la curiosidad, algo que a veces te ayuda o te juega malas pasadas. Pero hay que arriesgarse, el que no se arriesga no gana. Sin esto hoy en día, creedme no se va a ningún sitio.
Y la gente que todavía crea que todo es por suerte, pues que espere sentada, porque sólo con eso no se consigue nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario