martes, 27 de octubre de 2009

Three

Tres.


Simplemente eso.
No sé qué pasará, no sé que dejará de pasar. Desde hace exactamente un año me he dado cuenta que la vida no se planea simplemente pasa. El destino a veces cruel, otras veces mi aliado hace que todo pase y que todo tenga un por qué.


Me estoy volviendo a ilusionar con algo, he vuelto a acordarme de la foto, he vuelto a recordar el por qué estoy aquí, el por qué de ese sueño que llevo persiguiendo desde que tengo uso de razón. Y para esto sólo bastaron dos horas, dos horas que hicieron que no se me quitara la piel de gallina, que no dejara de sonreír, dos horas en las que soñé como nunca lo había hecho.
Muchas veces me preguntan el por qué de mi elección, por qué eso y no otra cosa, y la respuesta está ahí, porque sueño, porque cada vez que me acuerdo me tiembla todo, porque quiero estar ahí, porque mi vida es esa, porque esta es mi ilusión, por la que me levanto cada día.


Algún día tendré esa maravillosa foto entre mis manos y será mía pasa siempre. Esa foto que tanto significa en mi vida, una pequeña foto en blanco y negro que es la respuesta a todas las preguntas.
Todo en la vida tiene un por qué y cada vez me doy más cuenta de eso. Y aquí me hayo viendo el cielo azul y las nubes blancas y soñando que ese micrófono amarillo algún día estará entre mis manos.


Tres.

1 comentario: