No hay nada mejor que volver a casa después de un tiempo fuera y ver que todo sigue tal y como lo dejaste; en tu mesita de noche, el libro que te dejaste olvidado con la última página que leíste marcada, la toalla limpia colgada en tu gancho de siempre, el huequecito del sofá sin haber cambiado ni un poquito y sobre todo tus seres queridos esperándote con los brazos abiertos.
Hace ya más de un año que me fui y todo sigue igual. Es extraño el año pasado no añoraba tanto todo esto y ahora se me hace raro estar aquí, es como un sueño, la ropa limpia huele a hogar, la comida sabe como nunca, hasta los besos y abrazos se sienten de otra forma. Además los resfriados aquí no parecen ni existir.
Así que disfrutaré como nunca estos días que bastante falta me hacían, sobre todo mentalmente que estaba bastante al límite de fuerzas y sobre todo cargaré pilas para poder pasar estas dos últimas semanas lo mejor posible.
En el fondo me va a gustar la Navidad, porque como el anuncio del turrón, volveré a casa.
P.d.: Me estoy dando cuenta que esto cada vez esta tornando más a un diario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario