jueves, 31 de diciembre de 2009

Happy new year, happy life!

Realmente no se qué hacer ni que pensar, es una sensación demasiado extraña la que tengo ahora mismo. Por un lado se termina este gran año y tengo que acordarme de todos y cada uno de los momentos que he vivido y por otro empiezan una nueva época, aunque yo ya me he propuesto, sí, primer y único propósito de año nuevo, que nada cambie, que todo siga igual, que un numero mas o un numero menos no haga que nada ni nadie varíe ni lo más mínimo.


Y estoy segura de que mi propósito no será demasiado difícil de cumplir, lo más importante como siempre es no hacer excesivo caso al tiempo, ese que por mucho que nos empeñemos nunca vuelve ni volverá atrás, por mucho que quisiera volver a encontrarme en la primavera de este gran y magnifico año.

Es época de hacer balance sí, pero por una cosa o por otra este año me ha tocado hacerlo más de una vez. Mi vida ha dado varios giros de 360 grados, unos con mi respaldo y otros que me hubiera gustado no tener que dar.

Como todo en mi vida, y esto no iba a ser menos, el 2009 no empezó demasiado bien, pero si hay algo de lo que he aprendido en estos últimos años es que hay que tener paciencia, que todo al final acaba teniendo sus frutos incluso la una larga espera. Creo y estoy segura que este año para mí empezó el 20 de febrero que ahí fue cuando realmente empezamos a disfrutar y a darnos cuenta que la vida hay que vivirla y más si eres joven y estas en una carrera que no te gusta y en un sitio en el que lo último que quieres es amargarte.

Así que la época primavera-verano fue un tiempo de constantes fines de semana, con todo lo que conlleva; alcohol, fiestas, diversión, risas, cachondeo, fotos, videos, PRAR y sobre todo pasarlo bien, que estoy segura que otra cosa no, pero eso lo hicimos y mucho.

Después llegó junio y con eso mis constantes ralladuras de cabeza que al final tuvieron un porqué y de hecho ya me he convertido en la bruja oficial.

El verano fue un momento bastante extraño, por un lado lo pasé fatal, no iba volver a Sevilla como yo ya me temía, pero iba a estudiar aquello con lo que soñaba desde pequeña y encima en la gran capital y después, esas tres semanas en Londres que por muy mal que lo pasáramos y por muchos problemas que tuvimos fueron tres semanas increíbles.
Con septiembre llegaron las despedidas oficiales, que la verdad nunca son ni serán eso, porque Sevilla es mi sitio y lo será siempre, por muy lejos que esté. Y llegó la vida en la gran capital, al principio horrible, difícil e incluso agobiante pero que poco a poco y con ayuda de algunas personitas se está convirtiendo en una época bastante más agradable de lo que yo esperaba.

Pero sin duda si hay algo con lo que me tengo que quedar de este gran año y eso que es muy complicado, es haber encontrado a unas persona, mágicas, que me van a acompañar de por vida y que en muy poco tiempo se han convertido en mi familia, en mis hermanos escogidos, en amigos de los de verdad y sólo por esto y por ellos todo ha merecido y merece la pena.

Aunque también me tengo que acordar de la muchísima gente que ha pasado por mi vida estos 365 días, desde esa gente tan especial para mí, hasta las guiras, pasando por compañeros de clase, gente de todo el mundo, de todos los rincones de España y de los que me quedo con recuerdos más o menos especiales pero importantes todos ellos.

Así que lo único que espero y deseo es que un uno y un cero no signifiquen nada por muy pares que sean y por mucho que no me gusten y que todo siga exactamente igual que lo está siendo hasta ahora.

Por lo demás feliz año, feliz nueva década, feliz par, feliz veinte dentro de nada y sobre todo mucha salud para todos y que disfrutéis cada segundo que la mayoría de las veces vale la pena.

sábado, 26 de diciembre de 2009

One minute, one hour, one day, one year

El tiempo que se va nunca volverá ni aunque tú te empeñes.


Aunque no queramos esto siempre será la cruel y dura realidad, por mucho que queramos volver atrás, revivir muchos de los grandes momentos que hemos vivido, el tiempo nunca hará que cumplamos estos sueños.


Pasan los minutos, pasan las horas, pasan los días y pasan los años, aunque hagamos todo lo posible para que todo perdure, en cuanto menos te lo esperas estas dándote cuenta que otro minuto, otra hora, otro día, otro año ha pasado por tu vida.


Lo peor de todo es que en esos momentos en lo que lo estas pasando bien, esos mismos en los que te quedarías de por vida, son aquellos que más rápido pasan, y esos que recuerdas con más anhelo.


Últimamente por mi cabeza pasa demasiado esa palabra, el tiempo, pero es porque he tenido un minuto, una hora, un día, un año demasiado perfecto.


Así cuanto más nos empeñamos en quedarnos en un tiempo, ese mismo, menos volverá.


Eso sí, siempre nos quedaran los recuerdos, esos si perduran por mucho tiempo que pase.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Merry Xmas

Se supone que tengo que felicitar a todo el mundo y disfrutar de esta noche que se supone que es tan especial, pero como ya he dicho y redicho está siendo y será una navidad muy rara para mí.


Hace mucho que estas fechas no me gustan tanto como debieran, creo que he perdido esa ilusión que tenia de pequeña, ya ni siquiera ponemos árbol y los regalos son en mano, sin papel y sin esa expectación que tiene uno cuando es pequeño y no sabe lo que le deparará.


Por otro lado, significa que a este año ya sólo le quedan 7 días. Una semana para disfrutar del año más especial de mi vida y para empezar a despedirme de él, algo que me va a costar muchas lágrimas y mucho dolor. Es raro, si ese es el adjetivo para describir lo que siento por dentro, aunque bueno me alegra estar aquí con la familia y en casa algo que estoy echando mucho de menos estos últimos meses.


Para los demás Feliz Navidad, que todos vuestros deseos, ilusiones y esperanzas se cumplan y que seáis muy felices y que tengáis salud que eso es lo más importante.


Un besito

sábado, 19 de diciembre de 2009

A bit more, a bit less

Me acabo de dar cuenta que ha terminado mi primera etapa madrileña y yo sin enterarme. Antes, al escribir un mensaje de despedida a una amiga lo pensé y sí, los primeros tres meses en la capital llegan a su fin y la verdad es que el final tiene un sabor bastante dulce, así que volveré a pensar aquello de que no todo es como empieza sino como acaba, otras sabias palabras del gran refranero español.


En fin, todo empezó hace ya tres meses, choqué con la gran ciudad de una forma bastante aparatosa, pero el tiempo, ese que como siempre digo, a veces nos ayuda y a veces nos da la espalda, esta vez me ha servido de gran ayuda ya que las cosas están comenzando a sonreírme bastante.


El tiempo también me ha ayudado a darme cuenta que en la vida solo aparecen de vez en cuando algunas personas que son aquellas que te van a acompañar y aunque no lo queramos esas personas por suerte o por desgracia son muy pocas, pero las que lo son, lo son de verdad.


Si me tuviera que quedar con sólo una cosa de estos tres meses, además de todo lo que he vivido y de darme cuenta de que los sueños pueden llegar a cumplirse con mucho esfuerzo y paciencia, me quedaría con ese momento mágico abrazada a una de las personas más importantes de mi vida y a otra que creo y confío en que llegará a convertirse en otra.


Han sido tres meses muy agitados, que me han servido para madurar otro poquito más y para aprender a ser todavía más paciente, a saber echar de menos, a darme cuenta que soy importante para bastante gente, algo que nunca creí que llegaría a pasar y sobre todo para sentir todavía más vocación que creo que ya era innata en mí.


Lo bueno es que todavía queda 2009 para rato.

lunes, 14 de diciembre de 2009

The last 48 hours

Son tantas cosas las vividas en estas últimas 48 horas que no sería capaz de quedarme con solo una.


Lo he pasado mal por una parte, básicamente por mi culpa, pero también lo he pasado muy bien. Fue muy extraño ver como tenía conmigo a dos de las personas más importantes de mi vida y juntos en Madrid. Al final va a ser verdad eso del km.0, el punto de partida, el punto de reunión, el centro de todo.


Por otro lado, el concierto, creo que en mi vida había disfrutado tanto de algo, fue tan grande, vibré, salté, canté, me emocioné, me reí, grité... Pero sobre todo, me acordaré siempre de ese “Mágico” que tanto me acompaña y que pude disfrutar abrazada a gente mágica para mí y de la creo que me seguirá acompañando mucho tiempo.


Sigo acordándome de momentos, y eso que hay de muchos de los cuales no puedo, y me quedo con lo intenso que ha sido todo.

Gracias a la gente que me ha acompañado estas 48 horas.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Bad days

Hay días en los que uno no debería de levantarse de la cama y eso que es exactamente uno de los días en los que te has propuesto levantarte pronto para hacer muchas cosas. Pues no, en esos días la vida te pone mil problemas por medio para que te acuerdes de lo a gusto que se estaba tapado con el edredón y durmiendo a pierna suelta.


Pues bien no pueden pasar más cosas a la vez, se rompe la lavadora, justo cuando tienes tu ropa mojadita dentro, te vuelves a pelear con esas compañeras de piso a las que tanto adoras y tanto te quieren, esperas una llamada, que no tienes la certeza si algún día se llegará a producir, tienes que terminar un trabajo del que no sabes ni cómo empezar, y encima se aproxima un fin de semana cuanto menos ajetreado.


Y aquí te encuentras tú delante del ordenador escribiendo estas reflexiones para desahogarte un poco, porque realmente no sabes qué hacer con tu vida y con tus penas.


En fin, la vida a veces es demasiado puñetera, maldito karma.

domingo, 6 de diciembre de 2009

My home

No hay nada mejor que volver a casa después de un tiempo fuera y ver que todo sigue tal y como lo dejaste; en tu mesita de noche, el libro que te dejaste olvidado con la última página que leíste marcada, la toalla limpia colgada en tu gancho de siempre, el huequecito del sofá sin haber cambiado ni un poquito y sobre todo tus seres queridos esperándote con los brazos abiertos.


Hace ya más de un año que me fui y todo sigue igual. Es extraño el año pasado no añoraba tanto todo esto y ahora se me hace raro estar aquí, es como un sueño, la ropa limpia huele a hogar, la comida sabe como nunca, hasta los besos y abrazos se sienten de otra forma. Además los resfriados aquí no parecen ni existir.


Así que disfrutaré como nunca estos días que bastante falta me hacían, sobre todo mentalmente que estaba bastante al límite de fuerzas y sobre todo cargaré pilas para poder pasar estas dos últimas semanas lo mejor posible.


En el fondo me va a gustar la Navidad, porque como el anuncio del turrón, volveré a casa.


P.d.: Me estoy dando cuenta que esto cada vez esta tornando más a un diario.

martes, 1 de diciembre de 2009

December

Uno de diciembre sí, empieza el último mes del año y vuelvo a un mes de los que no me gustan. Par, feo, navideño, frio y sobre todo un mes que huele a despedida, a cierre, a paso del tiempo.


Otra vez vuelvo a estar peleada con el tiempo, me hubiera gustado quedarme en ese bonito noviembre, pero como siempre no puede ser.


Con la llegada de diciembre se va acercando algo que temo y mucho. Aunque si realmente me pongo a pensar es la primera vez en mi vida que tengo esta sensación. Tengo miedo a que termine este 2009 tan fabuloso, temo lo que me deparará el futuro, me angustia tener que pensar que todo se acabe.


Como he dicho es la primera vez que tengo esta sensación, porque también este último ha sido el mejor año de mi vida recordable, y eso que no todo empezó con las uvas y la bajada del péndulo. Mi 2009 empezó el día 20 de febrero y tengo clarísimo que nunca lo olvidaré.


No es tiempo todavía para hacer balance, pero hay una cosa que tengo clara y que espero que yo misma pueda cumplirla; estos 31 días que quedan pretendo disfrutarlos y aprovecharlos como si se me fuera la misma vida en ello y con esto poder terminar de alguna forma con mi aversión a este último mes del año.


Lo dicho, odio Diciembre.