miércoles, 25 de noviembre de 2009

Words

Parole, parole, parole como decía la canción.


¿Para qué sirven las palabras? Es algo que siempre me he preguntado, y definitivamente creo, que no sirven para nada.


Una palabra bonita te crea una ilusión falsa y cruel que a los dos minutos pierdes cuando otra palabra te hace despertar de repente. Son armas no ya de doble, sino de triple filo.


Las hay preciosas, increíblemente encantadoras, bonitas, reales, por las cuales el mundo puede llegar a cambiar en un momento, pero por mucho que queramos la mayoría de las veces no es así.


Las palabras definitivamente se las lleva el viento, crean confusión, malestar, hipocresía, falsas esperanzas, traición, ilusiones, sueños rotos… También he de confesar que a veces un buen consejo unas palabras dichas en el momento adecuado te hacen reflexionar y te ayudan, pero yo sigo prefiriendo los hechos.


Como futura periodista sé que tengo que tener el don de la palabra, tengo que saber jugar con ellas como si fuera un parchís y sé que tengo que llegar a transmitir mis sentimientos, pensamientos, visiones, opiniones… Pero también sé que si no hay hechos no hay palabras.


Y si, la palabra nunca es el hecho.


Por eso como dijo Paul Éluard: “Necesitamos pocas palabras para expresar lo esencial; necesitamos todas las palabras para hacerlo real”

lunes, 23 de noviembre de 2009

For everyone who is there

Hoy es uno de esos días en los que me he dado cuenta lo que vale la amistad y en los que tengo que olvidar todo lo demás.


No sé extraña razón ha podido pasar por mi mente tan siquiera esa duda por un momento, los amigos son muy pocos, los de verdad, los demás tan sólo son un par de tontos que se creen mucho y no valen nada y con esto no quiero decir que aparte de los amigos de verdad haya podido llegar a conocer a gente muy interesante pero que solo son conocidos. También existe esa tercera clase de personas que crees que son amigos de los de verdad pero luego traicionan la lealtad que es la primera prueba de la amistad, pero en éstos es una pérdida de tiempo tan siquiera detenerse a explicarlos.


También sé que a veces me aferro demasiado a ciertas ilusiones o cosas que luego solo son eso, y que descuido muchas otras cosas que realmente son importantes. Por desgracia la mayoría de las veces me doy cuenta cuando ya es demasiado tarde pero hay otras como es el caso de hoy, que después de maldecirme mil veces me he dado cuenta a tiempo y he podido disfrutar de mi victoria sobre las ralladuras y las paranoias.


Por eso la amistad es un rayo de luz cuando todo está a oscuras, una brisa fresca cuando estamos en el más puro desierto, una llave para abrir tu corazón, una mano que te sujeta para no caer al vacío, un hombro para llorar cuando lo necesitas y una boca para aconsejarte con las mejores palabras.


Por eso la amistad es lo más importante.


Así que, gracias a los que sabéis que lo sois, simplemente por el hecho de estar ahí.

viernes, 20 de noviembre de 2009

I wanna be the eyes of the world

El otro día en clase nos dijeron que contestáramos a la pregunta de ¿Por qué quiero ser periodista? Y a mi sinceramente me costó poco responder.


Llevo desde que tengo uso de razón con esta idea en la cabeza, yo creo que entonces ni siquiera sabía lo que era. Lo típico que siempre te pregunta la gente cuando tienes 4 o 5 años de ¿qué quieres ser de mayor? Yo no respondía como todas: médico o profesora o peluquera, no, yo quería ser periodista.


Aunque he de decir que nunca se lo dije a nadie y un día con 13 o 14 años me decanté definitivamente. Mi vida era tener un micrófono en la mano, escribir y poder contar la realidad al mundo, lo que veo, que mi voz sirva de ojos al mundo y que la gente se sienta identificada con lo que yo pueda llegar a escribir, decir y transmitir.


Contar la realidad con objetividad, que mis palabras fluyan y el mundo se entere de lo que pasa.


Aunque realmente mi gran sueño es poder retransmitir y vivir unos grandes Juegos Olímpicos. Algún día será ¿por qué no?.


Esa foto algún día volverá a repetirse. Lo prometí y lo prometo.

lunes, 16 de noviembre de 2009

November

No sé porque extraña razón me ha dado en este momento por recordar, por ver fotos antiguas, por leer cosas que escribí hace tiempo y me he dado cuenta que el tiempo pasa demasiado rápido y sin que nos demos cuenta.


Todavía recuerdo como si fuera ayer, aquel 9 de Noviembre con todo lo que pasó. Todavía recuerdo el cumpleaños de la mancha negra. Y aquí estoy, otra vez en Noviembre y como dice la canción quiero pensar que Noviembre nos hará regresar.


Me gusta Noviembre ciertamente, es el último mes impar del año, y es una época en la que se va notando ya el invierno que viene y yo soy de las personas que les encanta el frio, el poder taparte al lado de la calefacción. Ponerte miles de capas, las bufandas, los pañuelos, todo lo que tenga que ver con el frio me encanta y por eso el mes Noviembre es uno de mis meses favoritos del año.


Aunque por otra parte es un mes en el que se va notando la llegada de mi odiada navidad, si soy una de las miles de personas que odian la navidad, ya que ya empiezan a poner las típicas lucecitas por todos lados y esto hace que se vaya acercando el fin de año, otra de las cosas que odio y que haga que me replanteé el tiempo.


También me estoy dando cuenta que este Noviembre está siendo bueno para mí. Por fin estoy empezando a darme cuenta que tengo un pequeño lugar en este mundo madrileño y de algún modo la suerte, aunque sea de forma muy pequeña, creo que está comenzando a sonreírme.


Por otro lado, sigo percatándome que echo de menos y mucho, demasiadas cosas y eso tampoco es bueno, aunque estoy empezando a aprender a no comparar.


Me encantaría recuperar aquel 9 de noviembre y esa noche de risas increíble, pero sé que el tiempo es algo que por mucho que queramos no podemos controlar.

viernes, 13 de noviembre de 2009

hating vacation Monday's

Estoy rara, sí, ese es el adjetivo que ahora mismo pasa por mi mente. Llevo una semana que no sé qué me pasa. Creo que es difícil explicarlo pero una de las claves es que hemos tenido un lunes de fiesta y yo desde hace un año odio los puentes porque todo el mundo se va a casa, está con su familia y amigos o la gente que es del lugar se va y la ciudad queda vacía y más aburrida todavía. Odio esos lunes en los que no sabes bien que hacer, en la tele lo típico por la mañana marujeos, por la tarde más de lo mismo. Te tiras todo el día sin hacer realmente nada y cuando te das cuenta ya es de noche y tú te acuerdas que deberías haber estudiado o repasado estos apuntes o haberte leído tal libro y no lo has hecho.


Un lunes de fiesta es un día de vida perdido para cualquier estudiante como yo que estamos lejos de casa y por eso los odio.


Después días de agobio y más agobio, el trabajo por aquí, el examen por allí, esperando respuestas por otro lado y por fin cuando me voy a dar cuenta volvemos a estar a viernes y otra vez fin de semana.
Explicando todo esto parece que se me ha pasado la semana bastante rápida, pero para nada es así, esta última semana sin saber a ciencia cierta el por qué ha sido una semana demasiado larga.
Y lo peor de todo es que no sé que hacer.


Menos mal que ya solo quedan catorce días.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Lucky?

Suertuda me llaman por ahí, afortunada rezan las pancartas, qué potra tienes me dice el otro, te envidio tanto leo por otro sitio.  Y yo no sé muy bien que contestar a todo esto.


Suerte, azar, fortuna, casualidad, fatalidad, potra, chorra, sino, porvenir... No pienso en absoluto que todos éstos adjetivos sean realmente los que vayan conmigo. Tengo suerte sí, pero igual que todo el mundo, ni más ni menos. Es más a veces, en muchas ocasiones, me llego a plantear el por qué de muchas de las cosas que me pasan, simplemente porque no tienen nada que ver con la suerte, sino más bien al contrario.


Eso sí, en esta vida las cosas no pasan por suerte o desgracia, el destino las pone ahí por algo pero también hay otras que si no lo trabajas, sino pones empeño en ello nunca lo conseguirás, ni con suerte, ni con ayuda.


Otra cosa es echarle cara al asunto, que es algo muy distinto, primero hay que trabajárselo y después está la cara o simplemente la curiosidad, algo que a veces te ayuda o te juega malas pasadas. Pero hay que arriesgarse, el que no se arriesga no gana. Sin esto hoy en día, creedme no se va a ningún sitio.


Y la gente que todavía crea que todo es por suerte, pues que espere sentada, porque sólo con eso no se consigue nada.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Life is not easy, everything needs work

Los amigos son los hermanos escogidos, nueva definición de amistad, nueva pregunta que ronda por mi mente, ¿será verdad que los escogemos? Creo que no, que hay alguien que escoge por nosotros y ese no es otro que el destino. Algunas veces te los encuentras por el camino, otras chocas o directamente aparecen sin que te des cuenta.  También hay ocasiones en las que las casualidades hacen que conoces a esa u otra persona que luego da, otra vez, la casualidad, que se convierten en esa pequeña otra familia que te acompaña de por vida.


Otras veces, sin embargo, la amistad cuesta, trabajo, sudor y lágrimas, pero el esfuerzo merece la pena porque después todo se ve recompensado aunque sólo sea con una sonrisa, un abrazo o una charla en medio de la nada.
Pero todo esto no es nada sin trabajar, la amistad hay que ganársela, estar ahí también cuando alguien te necesita, no ser sólo tú el que reciba, sino también dar todo lo que puedas y más. Nunca será suficiente.


Y volviendo al destino, que tanto baraja nuestros naipes, ¿alguna vez dejaremos de preguntarnos el por qué de algo? Yo por lo menos creo que no. Por alguna extraña razón tengo que darle vueltas a todas las cosas, y el destino y la amistad siempre están entre ellas.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Ma vie en Rose

“…Ojos que hacen bajar los nuestros, una risa que se pierde sobre su boca, he aquí el retrato sin retoque del hombre a quien pertenezco.
Cuando me toma en sus brazos, me habla en voz baja, veo la vida en rosa, me dice palabras de amor, todos los días palabras y más palabras y eso hace que sienta algo muy fuerte.
Está dentro de mi corazón, siento una felicidad enorme de la cual conozco el motivo, él es para mí y yo para él, para toda la vida. Me lo dijo, lo juró por la vida y en cuanto lo percibo, entonces siento en mí, mi corazón latir...
Noches de amor, terminar sin más, una gran felicidad, no hay problemas, todas las penas se borran, soy feliz, feliz a morir…”


Me encantaría que estas palabras fueran mías, que yo las sintiera, que yo deseara todo eso, pero simplemente es un fragmento de la “vie en rose”.
Pero también he de decir que yo también tengo mi propia “vie en rose” y en ésta también está llena de felicidad, amor y cariño aunque no siempre es así.
Todavía sigo dándole vueltas a esa frase que escuché, “La vida no es más que una suma de recuerdos” y los míos últimamente son increíbles, mágicos, preciosos, sinceros…


Vuelvo a subirme en el carrusel, en la noria en la que desde hace un año se ha convertido mi vida, y otra vez retorno a la realidad, estos tres días no han sido sino un sueño dulce y placentero del que no me hubiera gustado despertarme, pero la vida es así.


Todo volverá a quedar en el recuerdo, mi recuerdo, mi “vie en rose”.