jueves, 29 de octubre de 2009

Everyday is gonna be a good day

Ya.
Nervios, tensión, ansia, ganas, ilusión, felicidad, simpatía, amistad...
Se me hace raro volver, porque por un lado estoy volviendo a casa, a mi hogar, a mi sitio, pero por otro lado sólo lo hago como visita, no vuelvo para quedarme, eso sí disfrutaré cada minuto, esta vez ya he aprendido la lección.
Estoy nerviosa, ansiosa, ilusionada, feliz, necesito veros ya, necesito que estas horas pasen tan rápido como nunca, pero también necesito que después el tiempo se pare y todo se quede así para siempre.
Sé que será todo inolvidable, con miles de recuerdos como siempre, pero también sé que ahí estaréis vosotros como siempre esperándome con los brazos abiertos y sin que nada haya cambiado en este tiempo.
Sois mi familia ya lo dije una vez y cada vez me doy más cuenta de ellos.
Por un finde inolvidable, por PRAR, por Sevilla...

martes, 27 de octubre de 2009

Three

Tres.


Simplemente eso.
No sé qué pasará, no sé que dejará de pasar. Desde hace exactamente un año me he dado cuenta que la vida no se planea simplemente pasa. El destino a veces cruel, otras veces mi aliado hace que todo pase y que todo tenga un por qué.


Me estoy volviendo a ilusionar con algo, he vuelto a acordarme de la foto, he vuelto a recordar el por qué estoy aquí, el por qué de ese sueño que llevo persiguiendo desde que tengo uso de razón. Y para esto sólo bastaron dos horas, dos horas que hicieron que no se me quitara la piel de gallina, que no dejara de sonreír, dos horas en las que soñé como nunca lo había hecho.
Muchas veces me preguntan el por qué de mi elección, por qué eso y no otra cosa, y la respuesta está ahí, porque sueño, porque cada vez que me acuerdo me tiembla todo, porque quiero estar ahí, porque mi vida es esa, porque esta es mi ilusión, por la que me levanto cada día.


Algún día tendré esa maravillosa foto entre mis manos y será mía pasa siempre. Esa foto que tanto significa en mi vida, una pequeña foto en blanco y negro que es la respuesta a todas las preguntas.
Todo en la vida tiene un por qué y cada vez me doy más cuenta de eso. Y aquí me hayo viendo el cielo azul y las nubes blancas y soñando que ese micrófono amarillo algún día estará entre mis manos.


Tres.

domingo, 25 de octubre de 2009

Illusions

Creo que por fin estoy empezando a entender el significado de la palabra ilusión. La RAE se refiere a ella como distorsión de una percepción sensorial, lo que viene a decir que una ilusión es algo falso, algo no válido, algo que nunca alcanzaremos. Pero yo me he hecho mi propio significado, para mi ilusión es sentir, reír, temblar, creer, dudar, esperar, querer.


Una frase muy antigua dice que de ilusiones se vive, y no puedo estar más de acuerdo con ella, ¿qué seríamos nosotros despertándonos cada mañana sin algo ahí por lo que luchar? Una ilusión puede ser por algo, por alguien, incluso por uno mismo, y en mi tímida opinión personal una ilusión debe ser por todo.


En los días grises en los que uno se despierta pensando que nunca debería de haberse levantado, en los momentos en los que queremos que el mundo no vaya con nosotros de repente aparece algo que hace que todo cambie. A veces un pequeño gesto que nos hace sonreír, una mirada, otra sonrisa, o simplemente una bonita palabra evocan hacia este sentimiento.


Yo creo que hay que tener ilusiones aunque sean irrisorias, ridículas y distorsionadas, de vez en cuando alegran, hacen que uno salga del pozo, del túnel negro y sí, nos llevan la mayoría de veces a equívocos. pero el momento de felicidad no nos lo puede quitar nadie.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Friendship never ends

Me estoy empezando a dar cuenta de que la vida es una puta casualidad, que en un minuto todo puede cambiar, sin quererlo y sin que nos demos cuenta. De un minuto a otro decidí que Sevilla sería mi hogar, que aunque no entrara donde quería me iba a ir. Y de un minuto a otro me he dado cuenta que todo eso quedó atrás, si por fin voy a hacer lo que quiero, ¿pero a qué precio? Sé que tengo que ser egoísta y tengo que pensar por mi por primera vez y esto es lo que me toca y lo mejor para mí. Pero… hay tanto que dejaré atrás.


Mis paseos solitarios por el centro escuchando música o simplemente pensando. Nuestros bancos autistas, o los de las 7 de la mañana.
El rio, que tantas bonitas fotos ha dado. Mi piso, si, no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, ya, ya lo sé. El c4 y el c3, por dios echaré de menos unos autobuses.


Pero sobre todo os echaré de menos a vosotros. Me he dado cuenta de que soy bruja y llevaba demasiado tiempo pensando y diciendo que el año que viene iba a cambiar todo y que deberíamos disfrutar el tiempo que nos quedaba y por desgracia tenía razón. Nunca pensé que el cambio iba a ser este y que yo era la protagonista, pero así ha sido.


Lo único que me consuela, que ya es algo, es que la distancia no es insalvable, que seguiré haciendo visitas de vez en cuando y que nos veremos. Eso, lo prometo.


Espero que la distancia no haga el olvido, que no perdamos esto tan fuerte que tenemos entre nosotros, que cualquiera diría que no hace ni un año que nos conocemos, pero para mí más que verdaderos amigos, os habéis convertido en familia. Y la familia no se pierde, siempre está ahí. Y eso es lo que quiero que pase.


Si, es cierto, todo quedará en recuerdos, imágenes, fotos, videos, pero no quiero que todo que en eso en recuerdos, necesito que siga siendo todo igual que nada cambie.


Mucha gente piensa que como puede llegar a unirse tanto a unas personas en tan poco tiempo, y si, a veces yo también me lo pregunto. Hay muchas cosas que he hecho, he vivido, he sentido con vosotros que no lo había hecho nunca en toda mi vida, y me siento tan bien de poder haberlo hecho con vosotros.
Sé que ahora mismo lo veo todo negro y sin salida, y que cuando empiece a hacerme a Madrid todo cambiará pero es que han sido muchísimas cosas en demasiado poco tiempo. Ese es el gran problema, el tiempo. Ahora me arrepiento de algunas cosas que no hecho, de las cosas que hice sin querer, o de los momentos en los que no disfruté a tope y ya se, es demasiado tarde para todo, pero en fin, tampoco tenemos una máquina que vuelva el tiempo atrás.


Siempre quedaran recuerdos, pero esos, no los olvidare jamás.


(sigue gustándome y sigo pensando lo mismo por mucho tiempo que pase)

martes, 20 de octubre de 2009

The smile

Ella sonreía cada vez que veía algo que tuviera que ver con él. Era un recuerdo en su mente de una noche de verano, pero lo tenía clavado como una espina en su corazón.
Habían pasado ya cinco años y ella seguía anhelándole como si hubiera sido ayer, no era su cara lo que le traía tantos recuerdos, sino esa sonrisa que hacía que el cielo nublado se volviera soleado, que la noche se volviera día, esa maravillosa dentadura blanca como el nácar, que lo iluminaba todo.
Tenía la imagen tan clara y tan perfecta que siempre que conocía a alguien creía ver esos dientes, esa sonrisa. Nunca más volvió a ver nada parecido, nunca más lo olvidó.
Era solo una niña cuando le conoció, no contaban con más de diez años, pero para ella lo significó todo. No se acuerda de un nombre, ni siquiera de la mirada, en su mente sólo estaba esa sonrisa.
Un día paseando por la calle, en un día gris, triste, no lo estaba pasando bien, volvió a verle, estaba sentado en un banco en el parque, escuchando música con su mp3, y sonriendo a una niña que jugaba, se paró en seco y le vio, si, era él, era la sonrisa que tanto anhelaba, era ese recuerdo imborrable de su mente y de su corazón.
De pronto dudaba, no sabía qué hacer, era su oportunidad o ahora o nunca. Si no la aprovechaba nunca más volvería a ser feliz realmente, nunca más olvidaría ese recuerdo que tantos años le duraba, y por fin se armó de valor y se acercó.
A su lado el banco estaba vacío, allí se sentó y disimulando se puso a observar a los niños que jugaban, sobre todo a una niña, preciosa, perfecta, con unos ojos claros enormes y el pelito rizado, ¿y si alguno era su hijo?, ¿y si estaba casado? ¿Y…?.
Dudó y mucho, su corazón decía que se le acercara, que preguntara que hiciera algo, pero su fría mente le decía lo contrario.
Por fin, se armó de valor y le dijo: hola, ¿te acuerdas?, verano del 95, playa de Gandía, soy Carla.
Él la miró, y sin dudarlo se abalanzó sobre ella y le abrazó. “Nunca te había olvidado, tus ojos quedaron clavados como flechas en mi corazón, nunca pensé que volvería a verte”.
Ninguno era su hijo, no estaba casado, siempre había estado esperando el momento en que esa mirada se cruzara con esa sonrisa.
Y esperando, esperando, se dieron cuenta que no hace falta tener prisa, solo esperar y que la vida te haga cruzarte con él o con ella en el momento preciso.

sábado, 17 de octubre de 2009

Little Rose

He vuelto al pasado, durante un momento, pero he vuelto a ser pequeña. La niña que supongo que todavía llevo dentro ha salido a relucir. He disfrutado. Por un segundo mi mundo se ha parado cual niño con zapatos nuevos, sí, como una niña.
He vuelto a ver dibujitos como yo les llamaba, he vuelto a recordar a Punky Brewster, a las mañanas eternas de verano pegada a ese viejo cacharro que sin darnos cuenta nos hace tan felices.
He vuelto a recordar a mi madre diciéndome que dejara la tele que ya era suficiente por hoy.
He visto a mi padre leyéndome cuentos antes de dormir, siempre era yo la protagonista, la princesa que termina felizmente con su príncipe, cuentos que continuaba en mis sueños.
He visto a Peter Pan, a Wendy, a Campanilla y a todos los niños perdidos, mi película preferida que mi madre tuvo que guardar porque la cinta ya estaba rallada de tanto rebobinarla, que lejos queda eso del VHS.
Me he acordado de mi Nancy, de mi Rosaura y del Action Man que le quitaba a mi hermano para que hiciera de Ken.
Me han dolido las rodillas al acordarme de todas las caídas, de cómo aprendí a montar en bici, cayéndome una y mil veces, pero nunca me daba por vencida, así era todo como un juego, te caías y te volvías a levantar, como debería de seguir siendo hoy. Nada nos dolía, éramos de hierro, nada nos distraía del juego.
He vuelto a recordar esa época de mi vida, en la cual todos somos tan inofensivos, tan ilusos que no nos damos cuenta de nada, pero por eso mismo somos tan felices.
Con cinco años no sabes lo que es una ralladura, una traición, la tristeza… con cinco años una ralladura significaba el que no te escogieran el primero en el equipo para jugar al futbol o al balón prisionero. Una traición significaba que tu amigo no te diera la mitad de su chuchería. Que tu amiga te dijera “no te junto” te provocaba una tristeza tan inmensa que parecía que se caía el mundo, cuando al minuto ya se había olvidado todo.
Con cinco años no sabes lo que significa la palabra envidia, y el mundo se acababa con un simple castigo en el recreo.
Me acuerdo de las horas y horas que me tiraba sin pensar ni hacer nada, cuando ahora en cinco minutos puedo cambiar toda mi existencia.
Me he vuelto a comprar gomitas con el duro que me había dado mi abuelo. Mi padre me ha vuelto a comprar la bolsa gigante de gusanitos que sólo costaba cinco duros.
He encontrado mi walkman y he vuelto a escuchar mi cinta de las Spice Girls, bailando a la vez como una loca.
He vuelto a construir una cabaña para refugiarme de los malos, con dos palos y dos plásticos viejos.
Me he dado cuenta que vivir sin ordenador es posible, ya que yo lo hacía.
Y recordando y recordando me he dado cuenta que tampoco ha pasado tanto tiempo, sólo 19 años, y, son un mundo.

viernes, 16 de octubre de 2009

Make-up girl

Estoy delante del espejo intentando maquillarme, hemos quedado dentro de veinte minutos, un mundo todavía. Estoy ansiosa, no sé que mas hacer, me he retocado mil veces me he echado tres veces perfume, he revuelto todo mi armario buscando la ropa adecuada, pero aquí sigo delante de mi espejo dándole una y mil vueltas a todo.


El corazón se me acelera, hace tanto que no tenía esta sensación. Y sí, tú la estas provocando, tú estás haciendo que este más nerviosa que nunca, tú haces que dé un salto cada vez que escucho el teléfono, tú haces que se me ponga la piel de gallina cada vez que escucho tu nombre o oigo una canción que me recuerda a ti.


Me vuelvo a mirar en el espejo y ahora me veo yo, sí, estoy mirándome de arriba abajo sin parar para darme la vuelta, sin detestarme, sin pensar en el pasado, sin verme mal, todo lo contrario, por primera vez en mi vida me veo guapa, guapísima. Me brillan los ojos, tengo una sonrisa de tonta que no se me quita de la boca, si, parece que estoy sintiendo esa palabra que tanto me cuesta pronunciar, amor, cuatro letras, sólo cuatro, a, m, o, r, que juntas forman una palabra preciosa, una palabra que siempre he odiado, que nunca me ha gustado, pero supongo que será porque nunca la he sentido realmente hasta ahora.


Me cuesta creer que sea yo la que pronuncie esa palabra, que mis labios formen un vocablo que siempre ha sido tabú para mí.
Pero me alegro, me alegro de que nunca haya sentido eso, amor, porque ahora que lo siento de verdad y plenamente me doy cuenta lo bonito que es, el sentimiento tan sincero, y que cuando a tus oídos llega desde otra persona, lo plena que se siente una persona.


Sigo mirándome al espejo, mis pensamientos han hecho que pierda diez minutos, todavía me quedan otros diez. Ya empiezo a sentir mariposas en el estómago, que expresión más inútil, ¿mariposas?, lo que tengo es un dolor tan fuerte, que avanza a cosquilleo pero que hace que me tiemble todo, si a esto le llaman mariposas pues perfecto.


Necesito que vengas ya, ver tu sonrisa, y sentir tus labios en mi mejilla y tus brazos fuertes al abrazarme. Necesito oler tu perfume al acercarte a mí. Necesito ver esos ojos que brillan tan fuertes como los míos. Necesito oír de tu voz pronunciando una palabra, La Palabra.


Escucho un ruido, es la puerta, alguien llama, me imagino que eres tú. Vuelvo a escucharlo, me levanto, me doy cuenta que me había quedado dormida, me doy cuenta que estaba soñando, me doy cuenta que tú no existes, que sólo eres producto de mi imaginación. Mi mente te crea, y al segundo desapareces como alma que lleva al diablo, me levanto y me miro al espejo, al de verdad, que ilusa soy, me digo a mi misma. Ilusa y tonta, aunque también reflexiono, algún día tendrás que aparecer de verdad, algún día…